COMERCIO: La guerra del banano resurge en la OMC

La disputa por el mercado europeo del banano arreció hoy cuando la Organización Mundial del Comercio (OMC) estableció el grupo especial que examinará los reclamos contra el régimen de importación del fruto implantado en la Unión Europea (UE).

La representación europea, apoyada por los países del grupo Africa, Caribe y Pacífico (ACP), sostuvo que los cinco reclamantes -Ecuador, Guatemala, Honduras, México y Estados Unidos- no habían agotado todas las vías de conciliación.

Las naciones caribeñas declararon su preocupación por la queja interpuesta y advirtieron que un cambio en las prácticas comerciales puede acarrear efectos desastrosos en la industria del banano del Caribe y conducir a graves inestabilidades sociales y políticas.

El motivo de la controversia es el sistema de cuotas que los europeos establecieron para el ingreso a su mercado del banano originario de América Latina.

En 1993, los europeos importaron banano por 2.478,8 millones de dólares, en un mercado mundial que en el mismo año se elevó a 3.452 millones de dólares, según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

La UE se abastece del fruto en tres fuentes: las plantaciones en territorios pertenecientes a países europeos (como Canarias, Guadalupe y Montserrat), las de países del ACP (ex colonias de las potencias europeas) y las de América Latina, donde los costos de producción son menores.

La cuota otorgada al banano latinoamericano asciende a 2,2 millones de toneladas, aunque en la actualidad se importan 2,7 millones debido a un momento de demanda excepcional.

Cuatro productores latinoamericanos -Ecuador, Guatemala, Honduras y México- estiman que la UE debe aumentar la cuota y modificar las condiciones de venta. A ese grupo se suma Estados Unidos, que no es productor, pero acoge a las grandes empresas comercializadoras del fruto.

Los europeos consiguieron dividir, en 1994, el frente de países latinoamericanos al firmar un Acuerdo Marco con Colombia, Costa Rica, Nicaragua y Venezuela, asignándoles 51 por ciento de la cuota destinada a la región.

Los cinco países reclamantes acudieron al Organo de Solución de Diferencias de la OMC que se ocupó por primera vez de la disputa en su reunión del 24 de abril pasado.

Las reglas de la OMC determinan que al tratarse la presentación por segunda vez, en forma automática se decide el establecimiento del grupo especial (panel).

El grupo especial deberá constituirse dentro de los próximos 30 días. Si en tres semanas las partes no se ponen de acuerdo en la integración del organismo, el director general de la OMC, Renato Ruggiero, nombrará a los tres miembros antes del 8 de junio.

El informe final del grupo especial se conocerá en un plazo de seis meses.

La sesión de este miércoles del Organo de Solución de Diferencias, que resolvió el establecimiento del grupo especial, se caracterizó por la participación desusada de países miembros de la OMC.

Numerosos delegados solicitaron para sus países el derecho a participar de forma activa en las reuniones del grupo especial y en los trámites que el organismo efectúe.

Entre las naciones que pidieron ese tratamiento figuraron Filipinas, Tailandia, Ghana, Japón, República Dominicana, Costa de Marfil, Colombia, Costa Rica y Belice.

También se incluyeron India, Camerún, Nicaragua, Venezuela, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Jamaica y Senegal.

Jean-Pierre Leng, representante de la UE, cuestionó que uno de los reclamantes no es productor, en referencia a Estados Unidos, y que otro, en alusión a México, ha dejado de exportar hace muchos años.

Leng dijo que la UE no objeta el establecimiento del grupo especial, pero acusó a los cinco reclamantes de no haber agotado antes todas las vías posibles de solución.

En representación de los paises caribeños y de algunos africanos, el embajador de Santa Lucía, Edwin Laurah, expuso que después del derrumbe de la industria del azúcar, las economías de la región se basaban en la industria del banano.

En las islas de Barlovento (Dominica, Grenada, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas) el banano aporta tres cuartas partes de sus exportaciones y 25 por ciento del empleo.

Laurah sostuvo que el desafío al régimen del banano de la UE representa un desafío a la Convención de Lome, por la cual los países europeos conceden beneficios especiales a sus ex colonias de Africa, Caribe y Pacífico.

El diplomático de Santa Lucía afirmó que los países reclamantes olvidan la estabilidad conseguida por el régimen de la UE, después del período de depresión y caos del mercado en los años 1991 y 1992. (FIN/IPS/pc/ag/if/96)

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