/INTEGRACION/BRASIL: Regimen automotor atrae capitales pero colide con OMC

Las reglas adoptadas por Brasil para el sector automotor, que regiran hasta el ano 2000, han logrado atraer capitales industriales pero podrian ser anuladas por la Organizacion Mundial de Comercio (OMC).

El gobierno brasileno reconoce que esta violando acuerdos que suscribio en tanto miembro de la OMC, por lo cual anuncio que solicitara a la brevedad que ese organismo le permita mantener por unos anos mas el regimen automotor, que entro en vigencia el 12 de enero.

Japon y Corea ya manifestaron que se opondran al pedido brasileno. Para ser aprobada, esa solicutud debe contar al menos con una mayoria de tres cuartas partes de los 112 miembros de la OMC.

Las medidas brasilenas favorecen las importaciones que proyecten las montadoras que ya estan instaladas en el pais, como las estadounidenses General Motors y Ford y las europeas Volkswagen, Fiat, Mercedes-Benz y Scania.

Las montadoras que presenten un plan de exportacion podran importar la misma cantidad de vehiculos exportados pagando un arancel de 35 por ciento, mientras los demas vehiculos son gravados en 70 por ciento este ano.

Ese porcentaje caera gradualmente hasta llegar al arancel externo comun del Mercosur, de 20 por ciento, en el ano 2001.

Como las grandes empresas japonesas y coreanas del sector aun no se instalaron en Brasil, los analistas locales consideran natural que sus paises se sientan perjudicados. Es tambien el caso de Francia, ya que Renault y Peugeot no posee fabricas en Brasil.

"Japon no tiene interes en ese sistema porque no tiene fabricas aca que puedan beneficiarse", salvo la Toyota, cuya propuccion es marginal, senalo una fuente oficial de ese pais citada por el diario brasileno Gazeta Mercantil.

Pero la politica brasilena, mas industrial que comercial, ofrece ventajas aun mayores para las montadoras que tengan proyectos de implantarse en el pais. Esas firmas podran importar con un arancel reducido a 50 por ciento del normal y compensarlo con exportaciones tres anos despues.

Ademas, sus vehiculos no deberan respetar desde el inicio una norma que establece que 60 por ciento de sus componentes deben ser nacionales, sino que podran ir haciendolo gradualmente hasta llegar a ese indice.

Las montadoras seran beneficiadas tambien con incentivos a la importacion de bienes de capital e insumos con un arancel de dos por ciento. Esa ventaja provoco protestas de los industriales siderurgicos brasilenos y argentinos.

La adopcion de este regimen fue decisiva para que algunas montadoras aprobaran planes de inversion y de instalacion en Brasil, estimo Emiliano Julianelli, presidente de la Asociacion Brasilena de Importadores de Vehiculos Automotores (Abeiva).

Seis de las 31 marcas afiliadas a la Abeiva anunciaron recientemente proyectos para la produccion de vehiculos en Brasil.

Entre ellas se cuentan las japonesas Toyota y Honda y la coreana Hyundai. La alemana Mercedes-Benz, que ya produce camiones y autobuses en Brasil, pasara a montar automoviles pequenos.

Las montadoras estiman que en el 2000 Brasil representara un mercado de tres millones de vehiculos al ano, de los cuales por lo menos 2,5 millones seran fabricados en el pais.

Los proyectos de implantacion de esas empresas tambien apuntan al Mercado Comun del Sur (Mercosur), que Brasil integra junto a Argentina, Paraguay y Uruguay.

El regimen automotor brasileno represento un duro golpe para los importadores "independientes", de marcas sin fabricacion interna.

"Cambio totalmente la historia", opino Julianelli, evocando la euforia importadora del segundo semestre de 1994 y el primero de 1995, cuando el arancel habia bajado a 20 por ciento.

En 1995, pese a las medidas de contencion impuestas por el gobierno en junio, elevando el arancel a 70 por ciento e imponiendo cuotas, la importacion de vehiculos crecio 75,9 por ciento en relacion al ano anterior, sumando 5.567 millones de dolares.

A partir de ahora, las importaciones de marcas que no consten de produccion local se limitaran a algunos "nichos", como los automoviles de gran lujo, tipo BMW, Audi y Mercedes, adquiridos por compradores que no reparan en pagar elevados impuestos.

Tambien marcas producidas en Argentina, como Peugeot y Renault, seguiran ingresando a Brasil en buena cantidad, por el regimen de libre comercio vigente en el Mercosur, al igual que los vehiculos deportivos, que solo interesan a un numero muy restringido de consumidores, consigno Julianelli.

La mayor eficacia de la politica brasilena para atraer inversiones fue reconocida por el empresario argentino Francisco Macri, dueno de la empresa Sevel, que produce vehiculos Peugeot.

Macri protesto contra el acuerdo automotor entre los dos paises, amenazando trasladarse a Brasil y previendo que Argentina se convertira en "provincia brasilena" porque perdera las inversiones en favor de su socio en el Mercosur. (FIN/IPS/mo/dg/if/96)

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