
Impunidad, otro pasajero del tren interoceánico en México
MÉXICO – En diciembre, el descarrilamiento de una unidad del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) dejó 14 fallecidos y 110 heridos en el estado de Oaxaca, en el sur de México.

MÉXICO – En diciembre, el descarrilamiento de una unidad del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) dejó 14 fallecidos y 110 heridos en el estado de Oaxaca, en el sur de México.

RÍO DE JANEIRO – El mar de soja que brota cada noviembre se extenderá más aún en el estado de Mato Grosso, si se construyen las tres nuevas líneas ferroviarias previstas para sellar el destino oleaginoso del centro-oeste de Brasil

Los rieles están tendidos. Son miles de kilómetros deteriorándose por falta de uso, para desesperación de los que creen que un país tan extenso como Brasil solo se desarrollará por la vía de los trenes.

El desarrollo de Argentina, en la segunda mitad del Siglo XIX y la primera mitad del XX, tuvo al ferrocarril como gran protagonista. En el que es el octavo país más extenso del mundo, que creció con la exportación de

Denis, un empleado bancario de Uganda, suele tomar todos los días un minibús al trabajo en Kampala, que recorre repleto de pasajeros las calles congestionadas y llenas de baches de la capital.

El Ferrocarril Carajás, considerado el más eficiente de Brasil, mantiene un servicio de pasajeros que da pérdidas, para beneficiar a la población. Pero eso poco alivia su pecado original: nació para exportar minerales, cruzando una zona de pobreza crónica.

Activistas del noroeste de Estados Unidos luchan contra la instalación de tres terminales de carbón, mientras avanza el movimiento por la erradicación del uso de las plantas del mineral negro en todo el país.

Cuando, a mediados de septiembre, los primeros trenes en casi dos décadas y media empezaron a funcionar en esta localidad de Sri Lanka devastada por la guerra, Sinngamuththu Jesudasan no pudo resistir la tentación y fue a echar un vistazo…
La nueva tragedia ferroviaria registrada en Argentina, la tercera en menos de dos años en la misma línea suburbana de la capital, puso de manifiesto las severas deficienias de un esquema híbrido de gestión entre el Estado y empresas privadas,