La historia de Feiza*, una joven de 18 años que fue secuestrada y violada, es un funesto testimonio de la situación que viven las mujeres en Zanzíbar, un archipiélago semiautónomo de Tanzania.
Los residentes en las zonas bajas de Dar es Salaam, la ciudad más poblada de Tanzania, corren el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por el agua, mientras una ola de lluvias afecta con inclemencia a la urbe de este país
Nyenge Ali, residente del distrito de Ulanga, en el norte de Tanzania, se despertó cuando agentes uniformados rodearon su casa. Lo acusaron de caza ilegal y, en presencia de su hijo de 11 años, lo obligaron a desnudarse, le arrojaron