El gobierno de Brasil decidió destinar unos 4,8 millones de dólares a desarrollar fertilizantes alternativos, ante la brutal alza de precios de los convencionales.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras suscribió un convenio con organizaciones civiles y el gobierno, como parte de una estrategia común para frenar la tala de árboles y el tráfico ilegal de madera.