Familias desplazadas por la violencia, precariamente refugiadas en una escuela de Puerto Príncipe, la capital haitiana. La violencia en el país caribeño cobró cerca de seis mil vidas el año pasado y se resiente tanto del accionar de las pandillas criminales y las fuerzas policiales que las combaten, como de la situación de inestabilidad e incertidumbre política que ha demorado la elección de un nuevo gobierno. Imagen: Giles Clarke / Ocha
