La brasileña Maria Coimbra Belém, con 101 años, en su apartamento en el barrio de Copacabana, en Río de Janeiro. Sobrevivió a la covid-19 y parece tener una genética que favorece la longevidad. Tuvo una tía que alcanzó 105 años y otras mujeres de su familia avanzan a poder ser centenarias también. Imagen: Mario Osava / IPS
