Ranken Chisambi, de 22 años y estudiante de último año de ingeniería biomédica, ya ha desarrollado varios inventos que salvan vidas, son económicos y fáciles de usar, con los que espera contribuir a mejorar la asistencia sanitaria en su país, Malaui, y otros de pequeños ingresos. Imagen: Benson Kunchezera / IPS
