Presuntos funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos aguardan a las afueras de una sala de audiencias en un tribunal de inmigración en la noroccidental ciudad de Seattle. A menudo enmascarados, vestidos de civil y sin identificaciones visibles, agentes de ese y otros cuerpos de seguridad arrestan a migrantes en los más diversos espacios públicos, lo que facilita la comisión de abusos y niega la posibilidad de exigir responsabilidades, según Human Rights Watch. Imagen: Gustavo Sagrero / Kuow
