Los masáis residentes ancestrales en la zona de conservación de Ngorongoro, en le norte de Tanzania, se registran para reubicarse «voluntariamente» en la árida tierra de Msomera, a unos 600 kilómetros de distancia. Imagen: Kizito Makoye / IPS
Los masáis residentes ancestrales en la zona de conservación de Ngorongoro, en le norte de Tanzania, se registran para reubicarse «voluntariamente» en la árida tierra de Msomera, a unos 600 kilómetros de distancia. Imagen: Kizito Makoye / IPS