“Luchamos por la demarcación de nuestro territorio”, dice una pancarta en una marcha de indígenas de las que llegan hasta Río de Janeiro desde las comunidades de los 305 pueblos originarios de Brasil, para reclamar los derechos que les reconoce la Constitución y que el presidente ultradrechista Jair Bolsonaro comenzó a desconocer desde que comenzó su mandato. Foto: Mario Osava/IPS