El agua del deshielo glaciar de la cordillera Blanca forma lagunas que a su vez alimentan ríos y arroyos. Crédito: Cortesía Michel Baraer
El agua del deshielo glaciar de la cordillera Blanca forma lagunas que a su vez alimentan ríos y arroyos. Crédito: Cortesía Michel Baraer