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LONDRES
(IPS) Están
dadas todas las condiciones que en el pasado originaron cambios
históricos, pero esta vez tienden a convergir, dijo
a IPS el director general de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT), Juan Somavía.
"Varias cosas
produjeron históricamente cambios. El interés
personal progresista, la presión social, el liderazgo
político, las crisis y catástrofes... Ahora
surgen señales de que todos esos factores confluirán
", sostuvo Somavía, abogado de nacionalidad chilena.
"Es difícil
predecir cuándo ocurrirá esa convergencia. Normalmente,
eso ocurre cuando existe un grupo lo suficientemente amplio
de personas luchando por las mismas ideas", agregó.
Somavía
asistió el 24 de febrero en Londres a la presentación
del informe de la Comisión Mundial sobre la Dimensión
Global de la Globalización, un cuerpo creado por la
OIT.
El funcionario
consideró que en el informe están presentes
todos los ingredientes para un cambio en el proceso de globalización,
si bien las recomendaciones no lo provocarán por sí
solas.
El informe de
la Comisión presidida por la presidenta de Finlandia,
Tarja Halonen, y su par tanzanio, Benjamin Mkapa, urge a incorporar
justicia en la globalización mediante el fortalecimiento
de la Organización de las Naciones Unidas y del sistema
multilateral.
Además,
el estudio propone elevar la voz de las naciones y las personas
en las instituciones multilaterales.
El informe resulta
alentador para Somavía, en especial a la luz de su
propia experiencia en Chile. "Yo era opositor al régimen
de (el general Augusto) Pinochet, que duró mucho por
las divisiones de la oposición. Pero cuando ésta
se unió, avanzar nos tomó unos pocos años",
dijo.
"Muchos países
no están cómodos con la marcha de sus asuntos,
y van hacia la convergencia", agregó. Y esta convergencia
podría encontrar una expresión en los movimientos
sociales y políticos, sostuvo.
Pero el cambio
puede originarse también porque las instituciones desean
cambiar, añadió Somavía. Luego de que
la Comisión concluyó su trabajo, "el sistema
de la ONU puede hacer muchas cosas en respuesta", indicó.
Las cuestiones
que el informe de la Comisión introduce en el debate
deben ser presentadas al foro mundial, según el funcionario.
"Que la ONU se torne más relevante depende mucho
del propio sistema de la ONU", explicó.
Una representación
más justa de los países dentro del sistema lo
volvería "más transparente, eficiente y
responsable", lo cual conduciría a una mejor "estrategia
de crecimiento mundial", dijo Somavía.
También
deberían cambiarse el régimen predominante de
"monólogos paralelos" hacia un diálogo
del tipo que la Comisión logró, sostuvo el funcionario
al presentar el informe el 24 de febrero.
"Y este diálogo
debería concentrarse en los problemas que las personas
hallan en sus trabajos. Sea en un país industrial o
en uno en desarrollo, cada persona se vincula con la globalización
a través del modo en que ésta afecta su vida
laboral", afirmó.
"El trabajo
digno es la mayor demanda democrática", sostuvo
Somavía.
La Comisión
reconoció el papel que las empresas pueden jugar al
respecto. "Son las empresas las que crean trabajos. Pero
también se requieren condiciones de trabajo dignas,
justicia en las instituciones internacionales e instituciones
nacionales fuertes", advirtió.
Existe una conexión
entre las cuestiones locales, el mercado y su inserción
en la economía mundial, según Somavía.
Este proceso necesita "ritmo" para insertarse en
la economía global, dijo.
Las instituciones
y el capital locales necesitan vincularse con la comunidad
internacional, agregó Somavía, para quien buena
parte del debate sobre la globalización se refiere
al plano internacional "y deja de lado lo local",
consideró Somavía.
La cuestión
del trabajo digno tiene una dimensión política,
pues ningún dirigente puede hablar con su pueblo sin
considerar ese asunto, dijo.
El informe es
esperanzador, agregó. Los miembros de la Comisión
no tenían pensamientos afines, sino diversos, y cada
uno pudo haber redactado un informe diferente. Pero la tensión
dio sus frutos, añadió.
El estudio apela al sentido común, y sus recomendaciones
son "difíciles pero factibles", concluyó
Somavía. (FIN) |