| NACIONES
UNIDAS (IPS)
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, estuvo a punto
de criticar poco diplomáticamente al gobierno de España,
que indujo al Consejo de Seguridad a condenar al grupo terrorista
ETA por el atentado cometido en Madrid por radicales islámicos.
"Creo
que los miembros del Consejo se sintieron molestos al respecto",
dijo el 16 de marzo Annan a la prensa.
Al preguntársele
si el Consejo de Seguridad de la ONU (Organización
de las Naciones Unidas) se había apresurado a condenar
a ETA (Euskadi Ta Askatasuna, Patria Vasca y Libertad en lengua
vasca), Annan contestó: "Creo que ésta
es una lección para todos, incluidos los miembros del
Consejo."
El cuerpo
aprobó una resolución de condena por unanimidad
el mismo día en que ocurrió el atentado contra
un tren metropolitano de Madrid.
La declaración
se refería a "el atentado con bomba en Madrid,
España, perpetrado por el grupo terrorista ETA".
El ataque
se cobró la vida de más de 200 personas y causó
lesiones a más de 1.400. Pocas horas después
del voto del Consejo, las sospechas sobre ETA se evaporaron.
El atentado fue reivindicado por la red terrorista islámica
Al Qaeda.
Annan
dijo a la prensa que el gobierno de José María
Aznar, derrotado en las urnas el 14 de marzo por el Partido
Socialista Obrero Español, envió una carta al
presidente del Consejo para explicar que había actuado
de buena fe y "pensado genuinamente" en que ETA
era responsable.
La carta,
remitida por el embajador de España en la ONU, Inocencio
Arias, no ofrece más disculpas. Madrid estaba "firmemente
convencido de que el grupo terrorista ETA estaba detrás
de los terribles acontecimientos", aseguró.
Esa evaluación
se basaba sobre información disponible y su "análisis
por expertos", agregó.
"Desde
entonces, como consecuencia del esfuerzo activo de las fuerzas
de seguridad españolas, se descubrieron nuevos elementos
que sugieren otras líneas de investigación y
que apuntan a la participación de ciudadanos de otros
países en los ataques", dice la carta.
Pero
el documento no menciona a los radicales islámicos
ni a la red terrorista Al Qaeda, sobre los que recaen ahora
las principales sospechas. Pero no todos compran el argumento
de que el gobierno español pecó de ingenuidad
ante los atentados. "Al Consejo de Seguridad le pasaron
gato por liebre", dijo a IPS un diplomático asiático
que solicitó reserva de su identidad.
"Algunos
de los (representantes de los países) miembros están
furiosos y por el episodio. Esto nunca había pasado",
agregó.
A juzgar
por los informes procedentes de Madrid, el gobierno de Aznar
trató de usar el atentado para ganar votos "pero
le salió el tiro por la culata", dijo el diplomático.
El gobierno
del derechista Partido Popular (PP) trató de acusar
del atentado a una organización terrorista local.
Pero
la organización que reivindicó el atentado lo
atribuyó a la alianza de Aznar con el presidente estadounidense
George W. Bush y el primer ministro británico Tony
Blair en la guerra contra Iraq.
En las
elecciones, 72 horas después del atentado, el líder
socialista José Luis Rodríguez Zapatero se consagró
como próximo jefe del gobierno. Al día siguiente,
anunció que los 1.300 soldados españoles en
Iraq se retirarán en breve, un duro golpe para Bush.
El Consejo
de Seguridad basó su decisión sobre la información
aportada por el gobierno español, según declaró
el embajador estadounidense en la ONU John Negroponte al diario
neoyorquino Sun.
"Nos
dijeron que hubo amenazas en los días y semanas anteriores
a las elecciones", afirmó Negroponte.
El embajador
de Argelia, Abadía Baali, manifestó sus dudas
después de haber votado a favor de la declaración.
"Si se estableciera dos días después que
fueron otros, sería realmente embarazoso", dijo.
"¿Las
responsabilidades del Consejo incluyen dar ayuda urgente a
los líderes de los gobiernos alineados con Washington
par mejorar su suerte política?", preguntó
el director ejecutivo del Instituto para la Responsabilidad
Pública, Norman Solomon.
"Así
es como actuó el Consejo. No hubiera requerido más
de un minuto, ni siquiera cinco, para condenar adecuadamente
los terribles atentados del 11 de marzo en España.
Pero nombrar al grupo supuestamente responsable --simplemente
porque lo dijo el gobierno de Aznar-- fue una acción
escandalosa", dijo Solomon a IPS.
"El
viaje al país de las maravillas de Alicia --primero
la sentencia, luego la evidencia-- avergonzó a todas
las naciones que votaron la resolución", concluyó.
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