| BRUSELAS
(IPS)
La principal federación sindical del mundo lanzó
una campaña mundial en defensa de las trabajadoras
informales y de las que se desempeñan en zonas francas
de procesamiento de exportaciones (máquilas).
La campaña ”Sindicatos para las mujeres, mujeres
para los sindicatos” tendrá tres años
de duración. La Confederación Internacional
de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL), junto con Global
Unions Federation, anunció la iniciativa el 8 de marzo,
Día Internacional de la Mujer.
Unos 43 millones de personas trabajan en máquilas,
áreas establecidas por los gobiernos para alentar las
manufacturas exportables, según la CIOSL. Estas zonas
francas aumentaron de 79 en 25 países en 1975 a 3.000
en 116 hace cuatro años. La mayoría de sus empleados
son mujeres.
Las máquilas son, con frecuencia, ”nicho de actividad
antisindical”, indicó la CIOSL, que reúne
a sindicatos con 158 millones de afiliados en 150 países.
La intención de la campaña es ”organizar
a las trabajadoras de la economía informal” y
”permitirles defender sus derechos y convertirse en
la fuerza motriz detrás de la sindicalización”,
informó la organización..
La clave de la campaña es ”la defensa del principio
de solidaridad y el futuro del movimiento sindical como un
todo”, dijo a IPS la portavoz de la CIOSL, Barbara Kwamtemg.
”Las
trabajadoras resultan desproporcionadamente perjudicadas.
Se espera que trabajen excesivamente, con frecuencia sin que
les paguen horas extra. Deben luchar contra la discriminación
y por un salario que les permita vivir, derechos sindicales,
licencia por enfermedad y jubilaciones”, agregó.
La CIOSL indicó que el trabajo informal, una tendencia
creciente tanto en el mundo en desarrollo como en el Norte
industrial, se caracteriza por ”su protección
nula y desesperante vulnerabilidad”.
La organización también indicó que la
proporción de mujeres en la economía informal
es desproporcionada.
La campaña tiene el objetivo de ”asegurar que
no se les permita a las compañías cargar costos
y riesgos sobre los hombros de los menos capaces de resistir”,
informó Global Unions Federation, que reúne
a las 10 principales federaciones mundiales de sindicatos
por rama de actividad.
Uno de los principales problemas que afrontan las mujeres
en los países en desarrollo es la imposibilidad de
organizarse, dijo Monique Marti, directora del departamento
de mujeres del sindicato mundial de servicios Union Network
International.
”La
dificultad de muchas mujeres sindicalistas en el Sur es que
cargan con tal cantidad de trabajo (conduciendo a sus familias
y luchando contra la pobreza) que hallan grandes dificultades
en encontrar tiempo necesario cumplir con actividades sindicales”,
sostuvo Marti.
La coordinadora de la red de mujeres de la CIOSL para Europa
oriental, Jasna Petrovic, cree si los sindicatos no logran
la organización de las mujeres, ”afrontarán
una caída aun peor en sus afiliaciones” que la
que sufren en la actualidad.
A pesar de la caída de la sindicalización en
Europa oriental, la afiliación femenina aumentó
de 43,6 por ciento en 2000 a 50,3 por ciento en 2003.
La CIOSL celebrará el próximo 1 de Mayo bajo
la consigna ”respeto para los derechos de los trabajadores,
para las trabajadoras y para los que trabajan en la pobreza”.
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