IRAQ: Mercenarios chilenos en la línea de fuego
Por Gustavo GonzálezSANTIAGO, 6 abr (IPS) - Los 122 ex militares chilenos que prestan servicios
como guardias privados en Iraq son ahora potenciales blancos de la
resistencia, luego del brutal asesinato de cuatro ”civiles” estadounidenses
hace una semana en la central localidad iraquí de Faluja.
Los cuatro, veteranos del Ejército y de la Armada de su país,
pertenecían a la empresa Blackwater, la misma que contrató en Chile a
comandos retirados de las Fuerzas Armadas para enrolarlos como ”soldados de
fortuna” en tareas de apoyo a las fuerzas de ocupación en territorio iraquí.
La presencia de estos 122 chilenos en Iraq es incómoda para el gobierno
y las instituciones castrenses de Chile, que como miembro rotativo del
Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se
opuso hace un año a la guerra iniciada por Estados Unidos y Gran Bretaña..
El reclutamiento de estos virtuales mercenarios, iniciado en octubre,
estuvo a cargo de la representación local de Blackwater, cuyos directivos
son ex militares chilenos que según la revista Qué Pasa trabajarían para la
CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos).
Los chilenos son menos del uno por ciento de los 15.000 mercenarios que
llegaron a Iraq tras la ocupación y que representan la segunda fuerza
militar en ese país, superados en número sólo por los 130.000 soldados
estadounidenses. Los británicos cuentan con unos 9.000 efectivos.
Blackwater, cuyo cuartel general y campo de entrenamiento está en el
oriental Carolina del Norte, es una de las 25 empresas de servicios de
seguridad que se están beneficiando de los millonarios contratos para la
estabilización y reconstrucción de Iraq financiados por Estados Unidos, con
una inversión mensual estimada en 4.000 millones de dólares.
La firma estadounidense, creada por ex infantes de Marina y ex boinas
verdes (comandos), tiene unos 3.000 hombres en territorio iraquí y saltó al
primer plano noticioso el 31 de marzo, cuando una turba descuartizó en
Faluja los cadáveres de cuatros de sus instructores, abatidos en una emboscada.
El 12 de octubre de 2003, en el diario chileno El Mercurio se publicó
un discreto aviso en que se invitaba a ex militares, de preferencia con
instrucción de comandos y dominio del inglés, para prestar servicios de
seguridad en el exterior con la tentadora paga de 18.000 dólares en seis meses.
El aviso, contratado por Grupo Táctico, representante de Blackwater,
despertó el interés de por lo menos 400 infantes de Marina y ”boinas
negras”, como se conoce en Chile a las Fuerzas Especiales del Ejército, que
pasaron a retiro prematuramente en los últimos años.
La Armada abrió una investigación porque se hicieron inscripciones de
interesados entre reservistas de la Infantería de Marina por parte de
suboficiales en actividad del Fuerte Félix Aguayo, de la localidad costera
de Concón, ubicada a unos 140 kilómetros al noroeste de Santiago, donde
existe una oficina para difundir ofertas de empleo.
La investigación, cuyos resultados se desconocen hasta la fecha, buscó
establecer si los suboficiales en servicio activo, que actuaron sin permiso
de los mandos superiores, cobraron algún tipo de comisión a Grupo Táctico
por inscribir a postulantes que luego eran derivados a entrevistas en Santiago.
El semanario Qué Pasa publicó en octubre que la Dirección de
Inteligencia Naval estableció que Grupo Táctico es una empresa que
pertenece a José Miguel Pizarro, un ex teniente del Ejército que se acogió
voluntariamente a retiro en 1995 y se enroló en la milicia de Estados Unidos.
A Pizarro se le prohibió el ingreso a recintos militares chilenos desde
que en julio de 2002 lanzó en Brasil la versión de que Chile evaluaba el
envío de tropas a Colombia para colaborar en la lucha contra la guerrilla
izquierdista, lo cual obligó al Ministerio de Defensa a hacer un público
desmentido y dar explicaciones a Bogotá.
Pizarro es a su vez presidente de Redtáctica, una consultora en temas
de Defensa con sede en Washington y oficinas en 10 países de América
Latina, vinculada a su vez con la empresa de seguridad Kroll Associated,
acusada de ser un brazo de la CIA, según Qué Pasa.
El vínculo de Kroll Associated con Redtáctica es su director de
Operaciones y de Entrenamiento para América Latina, Christian Gatica, un ex
infante de marina chileno que se trasladó a Estados Unidos en 2001 y que ha
realizado misiones para la empresa estadounidense en Kuwait, Bosnia, Kosovo
y Timor Oriental.
La operación de reclutamiento en Chile incluyó una primera selección de
400 hombres, que realizaron ejercicios militares en predios de San
Bernardo, una localidad al sur de Santiago, lo cual provocó molestias de la
ministra de Defensa, Michelle Bachelet, quien ordenó abrir otra
investigación por posible violación de la ley de Control de Armas.
Grupo Táctico-Blackwater calificó finalmente a los 122 hombres que a
mediados de febrero viajaron a Carolina del Norte, para permanecer entre
una y dos semanas en el campo de entrenamiento de la empresa, desde donde
viajaron a Kuwait y desde ahí ingresaron a Iraq.
Gary Jackson, presidente de Blackwater, dijo el diario chileno La
Tercera que para su empresa fue ”un gran negocio” haber ganado la
licitación convocada por el gobierno estadounidense de George W. Bush para
proveer servicios de seguridad en Iraq.
Jim Sierawski, director de entrenamiento de la firma estadounidense,
señaló a su vez las ventajas de contratar a ex comandos chilenos, que
tienen ya adiestramiento militar, además de conocimientos y habilidades
para cumplir diferentes misiones.
La publicación electrónica Indymedia señaló el 26 de mazo desde su
página en Barcelona que Estados Unidos está reclutando como mercenarios
para Iraq a chilenos ”ex miembros del Ejército de la dictadura de (el
general Augusto) Pinochet (1973-1990)” y a sudafricanos ”ex policías del
apartheid”, el desaparecido régimen de segregación racial.
Indymedia indicó que se estima en 1.500 el número de ex uniformados
sudafricanos en Iraq. Constituirían así uno de los contingentes mayores en
el variopinto universo de ”soldados de fortuna” que hoy tienen empleo en
ese país árabe.
El reclutamiento de mercenarios es una industria en ascenso en todo el
mundo, que se nutre de guerras locales que dan su vez empleo a una numerosa
”mano de obra” que quedó desocupada con el fin de la Guerra Fría, sobre
todo en Europa oriental.
Los 122 chilenos que hoy están en Iraq forman parte igualmente de los
desplazados del servicio activo por el plan de modernización de las Fuerzas
Armadas, impulsado en el Ejército por el general Luis Emilio Cheyre, su
actual comandante.
Cheyre, así como su predecesor, el general Ricardo Izurieta, quien en
1998 sustituyó a Pinochet al mando del arma de tierra, realizaron un
discreto pero efectivo proceso de depuración, forzando el retiro de
oficiales y suboficiales que sirvieron en los organismos represivos de la
dictadura. ((FIN/2004) |