: Ciberactivistas no tienen descanso
Por Susan DabbousFLORENCIA, Italia, jun (IPS) - Un año y medio después del comienzo del levantamiento popular conocido
como Primavera Árabe, los activistas que arengaron a través de las redes
sociales de Internet sienten que aún les queda mucho por hacer en su
lucha por los derechos humanos, la democracia y la transparencia. Muchos de los principales activistas de Túnez, donde surgió el
levantamiento popular de Medio Oriente y el norte de África, no están
satisfechos con los resultados de la revuelta y apuntan a objetivos
más ambiciosos: transparencia de acciones gubernamentales, control de
los procesos electorales y abolición de las leyes que restringen la
libertad en Internet.
"Pretendemos seguir desarrollando esta ‘ingeniera social’", indicó
Kerim Bouzouita, periodista y activista de Túnez, durante la
conferencia de Medios Sociales y Derechos Humanos, organizada a
comienzos de esta semana en la central ciudad italiana de Florencia
por el Centro Robert F. Kennedy para Justicia y Derechos Humanos.
"La derrota del régimen del expresidente tunecino Abidine Ben Ali y la
realización de elecciones libres no son suficientes. Estoy convencido
de que es el momento de apuntar a la apertura de datos, el acceso a la
información pública y una gobernanza abierta. Creo que necesitamos
abrir los archivos de la policía secreta", detalló.
"Detenciones y torturas, debemos investigar estos hechos que
caracterizaron a la dictadura y arrojar luz sobre ellos. Si no
afrontamos los males pasados, no podremos hacer frente al futuro",
añadió Bouzouita.
Los "Disidentes inteligentes" tienen una larga historia, que se
remonta a 1998, cuando un grupo de ciberactivistas crearon una lista
de correos electrónicos que se transformó en un sitio de Internet
llamado Takriz.
Riadh Guerfali y otros compañeros comenzaron en 2001 a escribir en
Tunezine, la primera plataforma en Internet totalmente dedicada a
cuestiones de derechos humanos.
Algunos artículos fueron redactados por el actual presidente de Túnez,
Moncef Marzouki, expresidente de la Comisión Árabe para los Derechos
Humanos.
"Human Rights Watch y Amnistía Internacional ya habían publicado
algunos documentos sobre violaciones de derechos humanos en Túnez,
pero se caracterizaban por un lenguaje formal", indicó Bouzouita.
"En Tunezine, los artículos están escritos en un dialecto tunecino
para crear una conexión directa, una verdadera cercanía con los
ciberciudadanos", añadió.
Guerfali lanzó en 2004 Nawaat, un sitio de Internet dedicado a los
derechos humanos, que logró sortear las estrictas leyes de censura
mediante servidores proxy que ofician de intermediarios entre el
cliente y el servidor, permitiendo una navegación anónima.
"Al principio teníamos unas 100.000 visitas al mes. Desde 2011 tenemos
alrededor de 1,8 millones", indicó Bouzouita.
"Túnez se jacta de tener una comunidad de ciberactivistas muy
avanzada, incluidos dos partidos piratas inspirados en agrupaciones
similares de Europa, que se definen como ni de izquierda ni de
derecha, sino "de avanzada".
También hay ciberactivistas operando en Siria desde hace años.
El ingeniero Ayman Abdel Nour, de Damasco, quien también participó en
la conferencia de Florencia, se refirió al origen de su sitio
"All4Syria" (todos por Siria), una de las herramientas más importantes
de la disidencia al régimen de Bashar al Assad.
"Comencé en 2003 con una lista de 50 direcciones de correo
electrónico. Ofrecí a los suscriptores traducciones de todos los
artículos sobre Siria que estaban prohibidos en nuestro país. Después
de unos meses llegamos a 15.000 lectores. Ahora el sitio cuenta con
unas 50.000 visitas al día", añadió.
Además de reunir fotografías, vídeos y testigos, como muchos otros
sitios, "All4Syria" ofrece un servicio adicional: obtener y publicar
datos oficiales.
"Es una especie de Wikileaks sirio", explicó Abdel Nour.
"Muchos funcionarios colaboran con nosotros. Esa gente desafía al
régimen, pero temen perder la vida y la de su familia", apuntó.
Entre los datos publicados desde el principio de la revuelta en Siria,
Abdel Nour identificó "una lista de diplomáticos sirio que serían
reubicados en el mundo y otra de oficiales del ejército promovidos".
Además de los funcionarios, los sitios de Internet independientes
cuentan con la colaboración de periodistas que trabajan para medios
estatales y que escriben artículos con un seudónimo, indicó Abdel,
quien está exiliado en Dubai, donde trabaja desde 2007 para el canal
independiente Orient TV.
"En 2010 entrevisté a los principales opositores políticos sirios
residentes en el extranjero. Sentí que la rabia comenzaba a surgir y
que pronto mi pueblo se levantaría contra el régimen. Lo supe por los
crecientes reclamos de libertad de información, la gente está sedienta
de democracia", añadió.
Sobre los cambios en materia de religión del movimiento
prodemocrático, explicó: "Es bastante normal, esta gente está enojada
porque el régimen de Assad mató a sus familiares. Se volcaron a la
religión para encontrar razones para su lucha. Pero después de que
caiga el régimen, todo será distinto".
"En Siria, hay 17 grupos étnicos y religiosos. Será esencial apoyarse
sobre un sistema de poder compartido, basado sobre democracia y
participación femenina", remarcó.
El empoderamiento femenino se está arraigando en la vecina Jordania,
con apoyo de la floreciente comunidad de ciberactivistas.
"En los últimos años obtuvimos logros significativos", dijo a IPS la
periodista y defensora de derechos humanos Rana Husseini, quien
comenzó a escribir artículos sobre mujeres muertas por familiares en
asesinatos por honor, delito por el cual el responsable solo recibe
una pena de tres meses de prisión.
"Cuando comencé a denunciar las historias de estas jóvenes asesinadas
por sus propios padres y esposos, y castigadas por su ‘comportamiento
inmoral’, todo el mundo me dijo que perdía el tiempo porque no iba a
derrotar a la cultura tradicional", recordó Husseini.
"Ahora que pasaron unos años, y también gracias a la participación de
algunos miembros de la familia real, ya no existe la ley de honor. Un
hombre que mata a una mujer por estas razones puede ser castigado con
10 años y hasta cadena perpetua", apuntó.
Husseini cree que el extraordinario resultado obtenido se debe no solo
a su perseverancia, sino también al apoyo de los medios, que
decidieron romper el tabú.
"Ahora hay una página de Facebook en que la gente puede denunciar
violaciones de los derechos de las mujeres. Es un paso importante dado
que su acceso a Internet aumentó de forma drástica", apuntó(FIN/2012) |