POLÍTICA: El hombre, los conflictos y las sociedades Por Roberto Savio
SERVICIO DE COLUMNISTAS DE IPS OCTUBRE 2009 (IPS) - Mientras la guerra en Iraq desencadenó manifestaciones masivas en todo el mundo, el aumento del número de combatientes en Afganistán sólo genera breves debates en pocos parlamentos. Obviamente, la intervención en Afganistán es mucho más "legítima" que la invasión a Iraq, basada en los falsos presupuestos de la existencia de armas de destrucción masiva. Pero no deja de ser significativo que la guerra, con sus altos costes humanos, sea aceptada como inevitable, y que hasta el movimiento por la paz en el mundo aparezca resignado, escribe Roberto Savio, fundador y presidente emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS).
Con el pasar de los siglos, los principios y los valores adoptados por las sociedades se han ido afinando. Por ejemplo, ahora se comienza a admitir que pueda haber intervención humanitaria internacional en situaciones de conflicto que afecten a numerosos civiles. Es decir, las guerras no tienen que superar ciertos límites de barbarie.
La pregunta es si hoy se podría volver a destruir Dresde o Hiroshima sin suscitar una repulsa moral universal que estos dos ejemplos de aniquilación de civiles (y no de objetivos militares), no se manifestó en la conciencia de la época. En otras palabras, los conflictos tienen como marco el nivel de civilización en el cual se originan. Cuanto más primitiva es una sociedad, más frecuentes son los enfrentamientos y la muerte de civiles inermes, mujeres y niños.(FIN/2009)
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