DDHH-POLONIA: Castración química en carpeta Por Pavol StracanskyBRATISLAVA, oct (IPS) - El parlamento de Polonia
se apresta a consagrar la castración química como
castigo a los pedófilos, para escándalo de la
Unión Europea (UE) y organizaciones internacionales de derechos humanos.
Los críticos del proyecto de ley, ya aprobado
por la Cámara de Representantes, advierten que
resultará ineficaz para atacar los delitos de
carácter sexual. Se prevé que el Senado y el
presidente derechista Lech Kaczinski consagrarán
la vigencia de la iniciativa en las próximas semanas.
La iniciativa tiene el objetivo de mejorar
la imagen del gobierno ante el público polaco,
predominantemente conservador y católico, más que
reprimir los delitos sexuales, según activistas.
Funcionarios de la UE anunciaron que la ley
podría, de ser aprobada, ser recurrida ante
tribunales internacionales de derechos humanos, pero no en el bloque.
"Nos oponemos a la propuesta de castración
química formulada por un gobierno que pretende
mostrar una imagen 'ruda' en respuesta a casos de
violencia sexual particularmente notorios", dijo
a IPS el portavoz de la oficina en Polonia de la
organización de derechos humanos Amnistía Internacional, Andrzej Jaroszkiewicz.
Los gobiernos deben hacer todo a su alcance
para frenar los crímenes sexuales cometidos
contra mujeres y menores, pero imponer
tratamiento médico compulsivo a los violadores es
un camino equivocado, evaluó Jaroszkiewicz.
"Esta propuesta convierte el tratamiento
médico en una forma de castigo. No nos oponemos a
las terapias hormonales para controlar el impulso
de quienes tienen antecedentes de violencia
sexual, pero lo apoyamos como tratamiento y no
como pena, y debería requerirse el consentimiento
de quien se someterá a él", añadió.
De aprobarse el proyecto, Polonia sería el
único país de la UE que impone la castración
química a los condenados por pedofilia. El
castigo se implementaría luego de cumplida la
pena de cárcel de quienes sean hallados culpables
de violar a menores de 15 años o a familiares cercanos.
La iniciativa oficialista integra un paquete
de leyes pergeñadas para endurecer el castigo a
los crímenes sexuales. Fue presentada luego de un
destacado caso de incesto, trascendido hace más
de un año, en el cual un hombre de 45 años
sometió a una hija menor de edad durante seis años y tuvo con ella dos hijos.
Una encuesta exhibida por el primer ministro
Donald Tusk cuando presentó el proyecto indicaba
que 84 por ciento de los polacos entrevistados lo
apoyarían. Los pedófilos son "degenerados" y no
pueden calificarse de "humanos", sostuvo el jefe del gobierno.
"No creo que la protección de los derechos
humanos deba extenderse" a los condenados por
delitos sexuales, dijo en otra ocasión.
"La mayoría del público cree que estas
personas deben ser duramente castigadas", dijo a
IPS Barbara Grabowksa, de la oficina en Varsovia
de la Fundación Helsinki para los Derechos Humanos.
No está claro el efecto de la denominada
castración clínica en los crímenes sexuales. El
procedimiento implica la administración de
grandes dosis de sustancias para suprimir el
deseo sexual, y usualmente es acompañado por terapia psicológica.
El procedimiento no es 100 por ciento exitoso
en el intento de impedir que los agresores
sexuales recaigan y vuelvan al ataque, según
estudios estadounidenses citados por el diario polaco Gazeta Wyborca.
"La castración química no resuelve el
problema. La causa del comportamiento de los
violadores es su estado físico, no su tendencia
sexual. El tratamiento no puede controlar el
cerebro" de estos delincuentes, dijo a IPS el
abogado Piotr Kladoczny, de la Fundación Helsinki.
Miembros del Parlamento Europeo indicaron
que, a pesar de las críticas desde Bruselas, el
bloque no puede impedir la aprobación de esta ley
nacional, pues los convenios regionales sólo
prohíben completamente la pena de muerte.
Países como Gran Bretaña, Suecia y Dinamarca
prevén programas de castración química para
condenados por delitos sexuales, pero sólo de
manera voluntaria. En República Checa, incluso,
hay un programa voluntario de castración quirúrgica.
El Consejo de Europa, que reúne a países de
todo el continente e incluso ajenos a la UE,
condenó la práctica checa. El bloque advirtió el
año pasado que se dispuso el tratamiento a
retardados mentales y que algunos acusados lo
aceptaron porque los amenazaron con aumentarles la condena.
La naturaleza compulsiva del proyecto de ley
en debate en Polonia también deja sin contestar
preguntas sobre su implementación.
"Cualquier decisión obligatoria al respecto
puede ser una fuente de abuso", advirtió Kladoczny.(FIN/2009) Envíe sus comentarios al editor |