LITERATURA-ARGENTINA: El atajo de los blogs Por Marcela ValenteBUENOS AIRES, may (IPS) - Lejos del prejuicio que
sugiere que Internet acabará con la lectura,
desconocidos escritores argentinos que
encontraron una vía de expresión en la blogósfera
cosechan premios en el mundo y consiguen que sus
textos del mundo virtual se vuelquen en libros,
obras de teatro y guiones para televisión.
El primero fue Hernán Casciari, un argentino
radicado en Barcelona, quien, tras publicar
novelas, cuentos y ensayos con escasa difusión,
escribió una historia virtual en capítulos a la
que tituló "Los Bertotti". La obra fue reconocida
como la mejor bitácora del mundo por la emisora
de radio y televisión alemana Deutsche Welle en
2005 y en pocas semanas este autor ganó fama.
La protagonista de la llamada "blogonovela"
era una mujer de unos 50 años, con un esposo sin
empleo, tres hijos adolescentes y un suegro
anciano y drogadicto. Sorprendido por el
galardón, Casciari aseguró que "Mirta Bertoti" es
su madre y que comenzó a escribir sobre ella para
divertir a un puñado de amigos.
La novela luego se publicó en formato de
libro bajo el título "Más respeto que soy tu
madre" y, transformada en obra de teatro, es hoy
la que convoca más público en la avenida
Corrientes, la tradicional zona céntrica de salas
de espectáculos de Buenos Aires. Es protagonizada
por Antonio Gasalla, uno de los actores más calificados de Argentina.
Casciari sigue escribiendo para sus blogs,
pero ahora también lo hace para teatro y cine.
En tanto comenzó a destacarse una colega de
Casciari. La columnista de revistas Carolina
Aguirre, también premiada como guionista de
cortos y mediometrajes, nutrió durante meses el
blog Bestiaria, que fue dos veces finalista, en
2006 y 2007, de los Weblogs Award de Estados
Unidos y finalmente ganador de ese galardón en 2008.
Bestiaria, un recorrido por estereotipos
femeninos, fue elegido por el público como mejor
blog en español en 2008 en el marco del certamen
de Deutsche Welle, y ganó el premio Intel como
mejor blog de Arte y Cultura de Latinoamérica. La
editorial Alfaguara lo publicó ese mismo año como libro.
Entonces Aguirre se animó con La Peleadora,
otro blog que se publica en la edición virtual
del diario Crítica, de Buenos Aires, descrito
como "un catálogo de peleas entre una mujer de
mal carácter y algunos personajes que quieren hacerle la vida miserable".
"Hace unos seis meses me fui a probar una
remera (camiseta) en un local de ropa, pero como
me quedaba corta, no la llevé. Cuando se la
devolvía, la vendedora me hizo una sugerencia
insólita que en ese momento me pareció una broma.
"Llevatela y agregale una telita abajo", me dijo, la muy asquerosa", empieza.
Casi al mismo tiempo, Aguirre alimentaba
"Ciega a citas", que en un año se transformó en
su segundo libro, publicado por la misma
editorial. Bajo el nombre de Lucía González, la
autora cuenta porqué tiene que tratar de
conseguir un novio para la boda de su hermana, que se celebrará en siete meses.
"Ayer tendría que haber matado a mi madre y a
mi hermana, pero en vez de apuñalarlas me comí
medio lemon pie (pastel de limón) y lloré. Mi
hermana menor, Irina, nos invitó a cenar a su
casa para darnos una sorpresa: que se casaba en
siete meses y medio", arranca Aguirre, bajo el seudónimo de Lucía.
"Todo parecía ir relativamente bien hasta la
hora del café, cuando yendo al baño me llevé la
sorpresa de mi vida. Mientras me estaba lavando
las manos, escuché a lo lejos una conversación
que todavía me cuesta asumir como real. Mi mamá
le decía a mi hermana que esta boda iba a ser muy
difícil para mí, porque yo era la mayor de las
dos (tengo 30 años y ella 27) y la que tenía que casarse primero".
"Que yo tenía el peor trabajo (soy periodista
y gano una miseria, es cierto), que no tenía
pareja (¿cómo sabe?), que estaba gorda (tengo
unos 12 kilos de más) y que mi vida no iba hacia
ningún lado (cierto también)". Es entonces que
Lucía emprende la cruzada de conseguir novio para la boda de su hermana.
La "blogonovela", nutrida diariamente, tuvo
dos millones de visitas en poco más de ocho
meses, y la productora argentina Rosstoc y Fox
Internacional están adaptando los textos para una
serie de televisión que se verá este año.
"Cuando escribís un blog escribís con el
lector adentro", comentó Aguirre a IPS. "La
novela, hasta que no está terminada, no tiene un
lector, que además será siempre invisible y mudo.
En el blog, las dos instancias corren paralelas.
Todos los días alguien lee lo que escribí y yo
soy consciente de que alguien está ahí", reflexiona.
"La novela tiene una distancia más higiénica
entre quien escribe y quien lee. Nada me
condiciona, pero, a la vez, nunca sé si estoy
escribiendo una gran historia o una porquería. Es
como si el termómetro estuviera roto", dice.
Respecto de la posibilidad de que los blogs
reemplacen a los libros, Aguirre cree que "nadie
sabe qué va a pasar, pero ninguna de las opciones
parece el Apocalipsis". "Los lenguajes y soportes
se transforman, evolucionan y mutan porque hay
lectores o espectadores que hacen lo mismo", opinó.
"El cine no murió cuando llegó el sonido,
sino que cambió. El teatro no murió a pesar del
cine, y los radioteatros sí murieron a manos de
la telenovela", precisó. En el proceso actual
"cualquiera de esas cosas puede pasar", vaticinó.(FIN/2009) Envíe sus comentarios al editor |