CAMBIO CLIMÁTICO: Indígenas del Ártico reclaman su derecho al frío Stephen Leahy entrevista a MARY SIMON QUÉBEC, Canadá, dic (Tierramérica) - "Aterrador" es
la palabra que mejor describe a un cazador
perdido en hielos que cambian de forma o al dueño
de una casa cuyos cimientos se hunden. Así
describe la líder indígena canadiense Mary Simon
la situación que vive hoy el pueblo inuit por el calentamiento global.
El cambio climático está modificando la
ecología del Polo Norte y creando una crisis para
160.000 indígenas de la región, los inuits, que
viven dispersos en las orillas del océano Ártico
en Alaska, Canadá, Groenlandia, Noruega y Rusia.
Esa es una zona demasiado fría para los
árboles, y sólo algunas pasturas y pequeños
arbustos consiguen vivir en los tres meses del
verano boreal, con temperaturas medias de seis a ocho grados.
En la estación fría, que dura nueve meses, la
tierra y el mar se congelan y se cubren de nieve.
Como el sol no se eleva del horizonte en el
invierno, la oscuridad reina las 24 horas del
día, y la temperatura promedia los 30 grados bajo
cero y llega a -60 grados en los días más fríos.
Así, en esas inhóspitas condiciones, los
inuits han sobrevivido miles de años cazando
focas, morsas, ballenas y caribúes.
Antes habitaban viviendas de huesos de
ballenas y bloques de pasto y tierra, o de nieve.
Hoy residen en casas de madera fabricadas con
materiales importados desde miles de kilómetros de distancia.
Pero su tierra de nieve y hielo se derrite
mientras la temperatura se eleva dos o tres veces
más rápido que en cualquier otra parte del mundo.
"Vivimos de la tierra, cazando y pescando
para obtener nuestro alimento, cada vez más
difícil porque todo está cambiando", dijo Simon a Tierramérica.
Líder del pueblo inuit canadiense y ex
embajadora de este país en Dinamarca, Simon nació
en la aldea de Kangiqsualujjuaq, en el extremo
norte de la oriental provincia de Québec.
Tierramérica dialogó con ella en la ciudad homónima, la capital provincial.
TIERRAMÉRICA: ¿Cómo impacta el cambio climático en los inuits?
MARY SIMON: El rápido cambio climático en el
Ártico afecta el permafrost (capa siempre
congelada en los niveles superficiales del suelo)
y por tanto a nuestras comunidades, que están
construidas sobre él. Se acelera la erosión de
nuestras costas, causando inundaciones y trayendo
insectos que los inuits nunca habíamos visto.
Los pronósticos científicos para la región
del Ártico son alarmantes. No, "alarmante" no es
una palabra lo bastante fuerte. "Aterrador"
describe mejor a un cazador perdido en hielos que
cambian de forma o al dueño de una casa que se
parte en dos cuando sus cimientos se hunden.
TIERRAMÉRICA: ¿Qué les diría a los líderes
mundiales que deben aprobar en diciembre de 2009
un acuerdo climático que suceda al Protocolo de
Kyoto y establezca reducciones a los gases de
efecto invernadero que están causando el calentamiento?
MS: Ellos no lo vinculan con lo que ocurre en
el Ártico. El cambio climático es primero y antes
que nada una cuestión humana. Los inuits tenemos
que vivir a diario con sus efectos. Vivimos de la
tierra, cazando y pescando para obtener nuestro
alimento, que se vuelve cada vez más difícil porque todo está cambiando.
Tenemos que comprar más comida del sur (de
Canadá) que es muy costosa, así que la gente se
ve forzada a alimentarse con lo más barato, la
comida chatarra. En nuestras tiendas rara vez hay
productos frescos, y eso daña nuestra salud.
Para los inuits hablar del cambio climático
implica una visión amplia e integral de las
conexiones entre nuestro ambiente, nuestra
política y nuestro bienestar social, económico y cultural.
TIERRAMÉRICA: ¿Qué se debe hacer en su opinión?
MS: Los parches superficiales no sirven.
Necesitamos repensar la manera en que hacemos las
cosas para depender menos de los combustibles
fósiles. Necesitamos políticas interrelacionadas
--energética, industrial, de transporte y
urbana-- para depender radicalmente menos de los
combustibles que emiten gases invernadero.
Necesitamos una acción real para adoptar los
cortes requeridos de gases invernadero y necesitamos liderazgo.
TIERRAMÉRICA: ¿Qué debería hacer Canadá?
MS: Es esencial adoptar metas duras de
reducción de emisiones, políticas nacionales
respaldas por una asignación prioritaria del
presupuesto federal. Las medidas sobre gases
invernadero deben ser claras y controlables. La
complejidad acarrea dos peligros. Primero, se
corre el riesgo de desviar esfuerzos para
intentar "engañar al sistema", en vez de
esforzarse en inversiones y tecnologías que
reduzcan las emisiones. Segundo, se vuelve muy
difícil sostener la confianza pública, aprender
de nuestros errores y no perder de vista los objetivos principales.
TIERRAMÉRICA: ¿Cree usted que la gente del
sur de Canadá, 99 por ciento de la población
nacional, comprende lo que está ocurriendo en el norte?
MS: Ellos solo se enteran de nuestros
problemas sociales, del alcoholismo y los
suicidios juveniles. No saben que hay mucha gente
que busca muy duramente una vida mejor, pero que
hay tantos obstáculos. Por ejemplo, nuestra
cultura no se enseña en el sistema educativo. Los
niños todavía son castigados por hablar su propio idioma.
Y el cambio climático ni siquiera fue tema de
campaña en las elecciones federales de octubre. Eso es simplemente escandaloso.
TIERRAMÉRICA: ¿Qué piensa sobre el interés y
las promesas de inversiones en el Ártico que ha hecho el gobierno?
MS: El gobierno de (Stephen) Harper sólo
habla de soberanía (reclamos territoriales) y
extracción de recursos, no de la salud de las
comunidades. En el norte hay una desesperada
falta de viviendas, que lleva a vivir en el
hacinamiento. Eso tiene repercusiones: a los
niños no les va bien en la escuela porque tienen
que dormir por turnos. Y han aparecido brotes de tuberculosis.
Los costos de la vivienda son tres veces más
altos y hay pocos empleos. Aunque el gobierno
tiene un plan de viviendas sociales, son pocas,
están mal construidas y no duran mucho. Para
afirmar nuestra soberanía en el norte, se necesitan comunidades saludables.
* Este artículo fue publicado originalmente el 20 de diciembre por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.(FIN/2008) Envíe sus comentarios al editor |