JAMAICA: El río Black está borracho de ron
Por
Patricia WilliamsBLACK RIVER, Jamaica, dic (IPS/IFEJ
) - La empresa
Appleton Estates cree haber resuelto un problema
centenario: qué hacer con los residuos líquidos
de su destilería de ron. Hace ocho años decidió
fertilizar sus campos azucareros con sedimentos de desecho.
Pero si desean continuar con su proyecto, les
será preciso convencer a los organismos
reguladores del Estado y a la población de los
alrededores de que se trata de una opción viable.
En 1999, Appleton, principal fabricante y
exportador de ron de Jamaica, anunció su plan de
fertilización e irrigación, al que consideró un
modo ambientalmente sustentable de desechar sus residuos líquidos.
Appleton resolvió entonces reciclar el grueso
sedimento repleto de nutrientes que se precipita
con el destilado del ron, lo que le permitiría
recuperar el suelo superficial de los predios
cañeros y reducir el uso de fertilizantes químicos y de agua de riego.
Los expertos de la empresa aseguran que el
sedimento era una fuente barata de nutrientes para los campos de caña.
Pero buena parte de los agricultores que
comparten con Appleton esta llanura costera
lindante con el poblado de St. Elizabeth
consideran que el proyecto es un total fracaso, y
advierten que el sedimento del ron contamina sus ríos.
En sus 250 años de historia, Appleton, así
como otras fábricas de azucar y destilerías de
ron, canalizaron el sedimento y otros desechos
líquidos en sumideros o directamente a los ríos.
No hace mucho, el agua utilizada para lavar
la caña en Appleton se vertía directamente, con
todo su residuo de tierra y fertilizante, en el
río Black, sobre cuya ribera está construida la destilería.
La empresa comenzó a echar el sedimento sobre
sus campos de caña en febrero de 2000, con el
aval de dos organismos gubernamentales: la
Autoridad de Recursos Acuíferos (WRA) y la
Autoridad para la Conservación de Recursos Naturales (NRCA).
El empresario y activista Charles Swaby, cuyo
Safari de los Pantanos en el río Black es uno de
los paseos de avistamiento de cocodrilos más
célebres del mundo, dijo que cada año su
actividad y la de otros operadores turísticos
resultan perjudicadas por el vertido de sedimento.
Swaby afirma que la sustancia oscurece el
agua del río y mata a peces y a otras formas de
vida acuática, y que el lugar adquirió un olor a huevo podrido.
Según Swaby, las autoridades locales y
nacionales se niegan a obligar a Appleton a descontaminar el área.
La Agencia Nacional de Ambiente y
Planificación (NEPA), organismo responsable de
controlar y darle vigor a las regulaciones en la
materia, está al tanto del problema.
El inspector Keith Jones, en varias
ocasiones, debió atender "incidentes de
contaminación". En cada ocasión, el resultado ha
sido el mismo: "Peces muertos debido a sustancias
orgánicas en el agua, cuya fuente aparente es Appleton."
La antigüedad de las instalaciones deja a
Appleton al margen de las regulaciones
ambientales en vigor desde 1996. Pero activistas
urgen a las autoridades a apelar a otras normas
para obligar a la empresa a limpiar y a no contaminar.
La Asociación de Bebidas Espirituosas de
Jamaica está convencida de que mecanismos de
irrigación como los propuestos por Appleton, ya
aplicados en otras partes del mundo, puede servir en este país.
Pero las autoridades ordenaron a David Lee,
científico a cargo del proyecto de Appleton,
adecuar el sistema de deposición de desechos a
las normas jamaiquinas. Lee es, además,
responsable de esa tarea en todas las destilerías
y fábricas de azúcar de la isla.
La Asociación de Bebidas Espirituosas pidió
autorización para mantener el proyecto de
fertilización e irrigación, pero las agencias del
gobierno no parecen compartir la idea.
La WRA y la NRCA vacilan ante los datos
aportados por la Asociación. La NRCA es el órgano
estatal a cargo de proteger el ambiente, pero la NEPA es su agencia operativa.
Pero la Asociación de Bebidas Espirituosas
considera que los datos aportados son legítimos y
que no hubo incidentes de contaminación en los tres años anteriores.
La NRCA solicitó un informe al químico
Anthony Greenaway, de la Universidad de Indias
Orientales, quien concluyó que los datos sí estaban distorsionados.
La selección de los sitios donde se
recogieron las muestras "se basaba,
primariamente, en la accesibilidad y no cubrían
adecuadamente las aguas profundas o las que
fluyen sobre el valle", anotó Greenaway.
Diana McCauley, directora ejecutiva de la
organización ambientalista Jamaica Environment
Trust, cree que Appleton debe ser
responsabilizada allí donde más le duele: en el
mercado internacional. Por lo tanto, propone
golpearles el bolsillo para obligarla a limpiar.
El inspector Jones emitió varias
recomendaciones, incluido el desarrollo de un
plan exhaustivo de control de la calidad del agua
y una auditoría ambiental completa de las fábricas de azúcar y la destilería.
Un equipo de investigadores de la NEPA y la
WRA concluyó que la contaminación orgánica de los
ríos puede atribuirse a varias fuentes, incluido
el filtrado de sedimentos arrojados a los campos
azucareros en las napas subterráneas.
Muchos jamaiquinos creen que las autoridades
permitirán a Appleton seguir contaminando el río
Black por el pode económico y político de sus propietarios.
Las exportaciones de azúcar y ron producidos
por la firma deparan miles de millones de dólares
al país. La empresa brinda empleo a 50.000
jamaiquinos directa o indirectamente, tanto en
comunidades agrícolas como en centros de embotellado y de distribución.
La fabricación de ron es el sector más lucrativo del sector azucarero.
El proyecto de irrigación y fertilización
acabaría sin un permiso oficial. Pero mientras
las agencias competentes cavilan, la temporada de
cosecha ya comenzó y los pobladores de las cercanías se preparan para lo peor.
* Este artículo es parte de una serie sobre
desarrollo sustentable producida en conjunto por
IPS (Inter Press Service) e IFEJ (siglas en
inglés de Federación Internacional de Periodistas
Ambientales).
(FIN/2007) Envíe sus comentarios al editor |