ENERGÍA-INDIA: Kyoto no ayuda a firma de electricidad solar
Por
Keya Acharya BANGALORE, India, dic (IPS/IFEJ
) - A una pequeña pero
exitosa compañía de energía solar india, dedicada
a la electrificación rural, el Mecanismo de
Desarrollo Limpio (MDL) establecido por el
Protocolo de Kyoto no le resultó últil.
La empresa Selco (Solar Electric Light
Company) no pudo aprovechar ninguno de los
beneficios del MDL, lo cual la obligó a
inclinarse al mercado de emisiones voluntarias.
El Protocolo de Kyoto ordena a los países
industrializados a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Selco fue galardonada en Londres con el premio Ashden entre 2005 y 2007.
El esquema del MDL permite a los países ricos
superar sus límites de emisiones de gases
invernadero si financian proyectos que logren
reducirlas en las naciones en desarrollo.
"Nosotros vendemos luz a hogares pobres, que
no emiten muchos gases invernadero. Advertimos
que el proceso de venta y compra de emisiones de
dióxido de carbono insume demasiado tiempo y es
muy caro", indicó el vicepresidente de Selco, Thomas Pullenkav.
En el marco del MDL, los proyectos deben
dejar sentado que los incentivos adicionales,
provistos por créditos de reducción de emisiones,
sean necesarios para los objetivos que se persiguen.
Desde 2002, Selco vende 4.500 toneladas de
dióxido de carbono a Carbon Neutral, con sede en
Gran Bretaña, aunque también ahorró cada año el
equivalente a unas 28.000 toneladas de ese gas,
al ayudar a los hogares pobres a deshacerse del
keroseno como combustible para iluminación.
Ahora Selco ayuda a campesinos de bajos
ingresos a ganarse la vida, en especial mujeres,
con la venta de sus emisiones de carbono en el mercado voluntario.
El ahorro de emisiones de Selco se calcula
por la venta de 85.000 unidades de iluminación
solar, teniendo en cuenta el consumo promedio de
120 litros de keroseno por familia al año.
Selco comenzó a funcionar en 1994 como
creación del joven idealista indio Harish Hande,
quien descubrió en sus viajes a pie por el
interior del país que, a pesar de estar
conectadas a la red de electricidad, muchos
hogares rurales tenían muy poca, o a veces casi nada, de luz.
Joven ingeniero egresado del primer Instituto
de Tecnología de India y doctorado en la
Universidad de Massachusetts, Hande asumió el
desafío de aplicar la energía solar fotovoltaica a la electrificación rural.
Con la ayuda de Selco International, con sede
en Washington, Hande creó en 1994 la compañía
india ofreciendo un paquete de tres focos de
iluminación y una conexión eléctrica para una
televisión en blanco y negro por el equivalente a unos 405 dólares.
Un agricultor, Arvind Rai ("Nunca olvidaré su
nombre", apuntó Hande), que observó la
demostración en silencio, compró al contado la primera unidad.
Desde entonces, la compañía no paró de crecer.
Selco International se fundió por mala
administración. Selco India es hoy una empresa
independiente que vendió 85.000 sistemas
fotovoltaicos solares (de 40 vatios) en zonas
rurales de los estados meridionales de Karnataka,
Kerala, Andhra Pradesh y el occidental de Gujarat.
Cada unidad de 40 vatios, que cuesta unos 420
dólares, está compuesta de cuatro lámparas
fluorescentes de siete vatios que dan cuatro
horas de luz por cada carga y sirven para televisores, radios y ventiladores.
El sistema es recargable con una batería que
dura cinco años, para alargar el tiempo de uso a
cuatro horas y cubrir las necesidades
individuales. Selco controla sus unidades a
través de una red descentralizada de empleados.
Los clientes de la compañía son vendedores
callejeros, grupos de ayuda mutua, jornaleros e
instituciones como escuelas y seminarios.
"Ahora vinculamos estas unidades solares a la
generación de ingresos", explicó Harish, y contó
cómo su equipo de innovación estudia los hábitos
de los hogares para brindar soluciones diferentes
según sus necesidades, como cocina y calefacción.
La mayoría de los clientes son mujeres que ya
comenzaron a mejorar sus ingresos gracias a la
iluminación. Ellas utilizan lo que sacan de su
trabajo de costura, fabricación de canastas o de
descascarar el fruto del betel para pagar el
préstamo solicitado a fin de comprar la unidad fotovoltaica.
Cuarenta y tres por ciento de los 170 trabajadores de Selco son mujeres.
Una campesina pudo elevar su producción de
"bidis" (cigarrillos enrollados a mano) y pudo
utilizar el excedente para cubrir los siete
dólares de la cuota mensual y rembolsar el
crédito, relató la directora técnica del premio Ashden, Anne Wheldon.
La compañía ayuda a los clientes a tramitar
el préstamo bancario, Hace 10 años comenzó
convenciendo a los bancos de que los campesinos
eran capaces de devolver los préstamos.
"Visitamos a la gente sin ningún producto,
estudiamos sus necesidades y tratamos de crearles
un sistema apropiado. Luego nos sentamos con las
instituciones financieras y diseñamos un préstamo", explicó Harish.
Algunos usuarios trabajan directamente con
los bancos y otros lo hacen a través de un grupo
de ayuda mutua, que da más garantías de reembolso.
Otra forma de poner a disposición de los
comerciantes muy pobres las unidades
fotovoltaicas es mediante negocios que cargan las
baterías. Éstos las cargan de día y las alquilan
a los comerciantes cada noche por un monto determinado.
De esa forma, el comerciante sólo paga por la
lámpara fluorescente y el pago regular diario se hace más manejable.
Los 100.762 dólares recibidos por el premio
Ashden se reinvierten en los préstamos.
"Los bancos exigen el pago de al menos 15 por
ciento del monto total del préstamo justo antes
de que empiecen a reembolsarse las mensualidades,
una cantidad que los campesinos pobres no tienen.
Ahora utilizamos el dinero del premio para
adelantar la suma inicial", explicó Pullenkav.
Selco es, por lejos, la mayor compañía que
brinda electricidad a los campesinos. Otras, como
Tata BP, venden sus unidades al programa de electrificación rural del gobierno.
Trabajan para cumplir el objetivo del
Ministerio de Energía Nuevas y Renovables de
electrificar todo el país para 2012, señaló el
gerente de Karnataka Rural Energy Development Limited (KREDL), Shivalingaiah.
Alrededor de 45 por ciento de los hogares de
India, en especial los rurales, no tienen
electricidad. Otros, en teoría, sí la tienen,
pero en la práctica no, dadas las deficiencias e irregularidades del servicio.
El cálculo del gobierno de "electrificación
total" también se ve plagado de agujeros negros.
"Según el programa de electrificación rural,
un pueblo se considera electrificado si 10 por
ciento de sus hogares cuenta con energía",
explicó Shivalingaiah. "Es un avance respecto de
otros tiempos, cuando se consideraba electrificado con sólo una bomba de agua."
Hay otros problemas que revelan la falta de
conciencia, o de interés, por parte del gobierno
en llevar energía eléctrica a zonas rurales.
"Hay una absoluta falta de liderazgo del
sector académico en esta materia", aseguró Hande,
y puso el ejemplo de que casi 300 pasantes de
"todo el mundo" se acercaron a Selco para sus
prácticas, "pero ni uno sólo era indio".
* Este artículo es parte de una serie sobre
desarrollo sustentable producida en conjunto por
IPS (Inter Press Service) e IFEJ (siglas en
inglés de Federación Internacional de Periodistas Ambientales).
(FIN/2007) Envíe sus comentarios al editor |