PALESTINA Hamas, una sombra sobre la paz Por Fawzia SheikhJERUSALÉN, 26 ene (IPS) - El Movimiento de
Resistencia Islámica (Hamas) logró un evidente
triunfo en las elecciones parlamentarias de
Palestina, lo que sacudió al gobernante partido
laico Fatah y sembró dudas sobre el futuro del proceso de paz con Israel.
También se avizoran nubarrones sobre las
relaciones entre la Autoridad Nacional Palestina
y la comunidad internacional, en especial con
Estados Unidos y la Unión Europea, dada la
percepción predominante de Hamas como organización terrorista.
Las primeras elecciones parlamentarias
palestinas en 10 años, celebradas el miércoles en
Jerusalén oriental, Gaza y Cisjordania, asignaron
76 de los 132 escaños legislativos a Hamas y 43 a
Fatah, según informes preliminares. Participaron
77 por ciento de los votantes habilitados.
Las encuestas habían pronosticado una
estrecha paridad entre ambos contendientes.
El gobierno de Israel había manifestado en
las postrimerías de la campaña su preocupación
ante la posibilidad de que Hamas obtuviera una
cantidad importante de puestos parlamentarios en
su primera participación en elecciones.
Funcionarios del gobierno advirtieron que
Israel se negaría a dialogar con miembros de
Hamas, grupo político armado que postula la
destrucción del estado judío y ha manifestado en
reiteradas oportunidades su rechazo a la
negociación de un acuerdo definitivo de paz.
Militantes de Hamas han realizado numerosos
atentados suicidas en territorio israelí, en los
que murieron cientos de personas.
Con altibajos, Israel y la Autoridad Nacional
Palestina, liderada hasta el año pasado por el
fallecido líder de Fatah Yasser Arafat,
trabajaron en conjunto en los últimos años en busca de la paz.
Gobiernos occidentales advirtieron a Hamas
que deberá renunciar al uso de las armas y asumir
la causa de la paz con Israel. Pero dirigentes
del movimiento advirtieron este miércoles que
gobernar Palestina y mantener el carácter
combativo del grupo no eran excluyentes.
El estudiante de Ramalá Mehran Hamed, de 20
años, mostraba felicidad este jueves, mientras
miles de militantes celebraban desplegando
banderas de Hamas y disparando al aire.
Hamed cree que el futuro ahora será mejor,
después de años de lo que percibe como un
gobierno corrupto a cargo de Fatah, acusado de
mala administración y de permitir el caos para
dominar los territorios palestinos.
Ahora, pronosticó el joven, Hamas invertirá
en programas sociales --como la educación y la
salud--, aprovechando su experiencia en tareas
caritativas que en el pasado les granjearon gran popularidad.
"Ya probamos a Fatah y no nos fue bien. Se
equivocaron mucho", dijo Hamed, quien rechazó el
calificativo de "terrorista" que Israel y Occidente endilgan a Hamas.
"Ellos son parte de nuestra sociedad, son
parte de nosotros", añadió, al tiempo que
manifestó sus dudas en que el movimiento avance
hacia la paz con Israel. La imposición de la
shariah (ley islámica) será beneficiosa, pues
todos los musulmanes creen en ella, dijo el joven.
Los sentimientos eran muy diferentes en la
Ciudad Vieja de Jerusalén oriental, donde viven y
trabajan muchos palestinos cristianos.
"Hay una gran diferencia entre política y
religión. Hamas sólo tiene religión. No tiene
política. No es bueno que ambas cosas se
mezclen", dijo el comerciante Elias Yanni, de 31 años.
Yanni afirmó que la Unión Europea y Estados
Unidos no querrán trabajar con un gobierno
palestino beligerante, por lo que recortarán la
asistencia económica, de la que tanto depende la
población del territorio árabe.
Hamas cree en la guerra, por lo que no
avanzará hacia la paz con Israel, añadió.
Muchos palestinos cristianos muestran una
evidente ansiedad ante la posibilidad de que se
establezca la shariah como ley en Palestina, a
pesar de que no toda la población es musulmana.
Yanni teme que Hamas reprima prácticas como
el consumo de alcohol y los vínculos de amistad
entre personas de diferente sexo.
"Se llevarán mi democracia", se lamentó. En
Jerusalén oriental, Yanni goza de las libertades
que le depara su carácter de residente en Israel,
pero ya augura que sufrirá restricciones si
visita a amigos en Belén o en Ramalá.
"Sin paz, sin negociaciones con Israel, sin
ayuda europea... todo será peor que antes", dijo.
Sima Kuhail, residente en Ramalá de 22 años,
dijo haber votado a Fatah por sus aspiraciones de
paz. Pero, pronosticó, tal vez la victoria de Hamas no sea perjudicial.
A la joven no le preocupa que se imponga la
ley islámica en los territorios palestinos.
"Podrían forzar a las mujeres a cumplirla, pero
no creo que lo hagan. El Islam proclama el libre
albedrío. Si no me visto como una buena
musulmana, esperaré el castigo divino, no el de
los partidos políticos", sostuvo. ((FIN/2006) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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