UNIÓN EUROPEA: Teléfonos rigurosamente vigilados Por Magda FahsiBRUSELAS, sep (IPS) - Considerable oposición soporta una propuesta de la
Comisión Europea, órgano ejecutivo de la Unión Europea (UE), para que las
empresas de telecomunicaciones retengan datos personales de los usuarios.
De aprobarse, la directiva obligaría a estas compañías a almacenar
datos sobre todas las llamadas de telefonía fija y móvil durante un año,
incluyendo las efectuadas pero no contestadas, los faxes y los mensajes de
correo electrónico (por seis meses), dentro del bloque de 25 países, con el
fin de que sirvan para un eventual rastreo de sospechosos de terrorismo.
Los proveedores de servicios de conexión a Internet tendrán que
almacenar información como fecha, hora, duración y tipo de comunicación
(mensajes de voz, de texto y otros). Y en el caso de los teléfonos
celulares, se incluiría la ubicación al comenzar y al finalizar la llamada.
La propuesta, presentada el 21 de este mes, no abarca el contenido de
la comunicación.
La Comisión no argumentó sobre la necesidad de implementar estos
controles. Simplemente anunció que se necesitaban "reglas que garanticen
la disponibilidad del tráfico de datos para propósitos antiterroristas a
través de los 25 estados miembros".
Algunos países de la UE han presionado por estas medidas desde los
ataques contra cuatro trenes que el 11 de marzo de 2004 dejaron casi 200
muertos en Madrid.
Finlandia, Austria y Alemania se opusieron a un proyecto anterior,
preparado por Gran Bretaña, Irlanda, Francia y Suecia, y presentado a los
ministros de Justicia y del Interior, preocupados por los costos que
implicaría para los operadores de telecomunicaciones.
El texto de los ministros también fue criticado por el Parlamento
Europeo --el único organismo democráticamente elegido de las instituciones
de la UE-- y por organizaciones defensoras de las libertades civiles.
"La retención de datos es una herramienta invasiva que interfiere con
las vidas privadas de todos en Europa", dijeron en una carta abierta al
Parlamento Europeo en junio las organizaciones European Digital Rights
(Derechos Digitales Europeos), Privacy International (Privacidad
Internacional) y Statewatch (Control de los Estados), que defienden los
derechos civiles.
Allí declararon que "retener datos personales de todos es una práctica
ilegal en términos del artículo ocho de la Convención Europea sobre
Derechos Humanos".
Varios miembros del Parlamento Europeo también se opusieron a la
propuesta. "¿Hasta qué punto el sistema es compatible con el derecho a la
vida privada y familiar tal como está definido en el artículo ocho de la
Convención Europea?", se preguntó Alexander Nuno Alvaro, el relator alemán
durante el debate parlamentario.
"¿Hasta qué punto es compatible con las garantías fundamentales
consagrados en nuestras constituciones nacionales, tales como el derecho a
determinar la apertura y el uso de los datos personales y el derecho a la
privacidad telefónica?", agregó.
Muchos legisladores afirmaron que el registro y retención de datos
sería una medida desproporcionada y cuestionaron su necesidad y eficacia, y
los altos costos para la industria y los usuarios de las telecomunicaciones.
Un problema considerable del primer proyecto fue el papel estrictamente
consultivo dado al Parlamento Europeo, pues los legisladores intentaron
obtener poderes equiparables a los del Consejo Europeo (de ministros de los
25 países) sobre el texto.
La nueva propuesta de la Comisión apunta exactamente a eso. También
propone periodos de retención más cortos que el texto inicial. Pero esto no
significa que haya consenso sobre el contenido.
"Rechazamos la propuesta de la Comisión tanto como el proyecto de los
ministros de Justicia e Interior", dijo a IPS un portavoz de European
Digital Rights. "Ambos son muy similares. La propuesta de la Comisión sólo
difiere en un periodo de retención más corto".
European Digital Rights y Transparencia Internacional se oponen a
cualquier forma de retención sistemática, y han emitido una petición en
Internet bajo la consigna "la retención de datos no es la solución", que
aseguran ya ha sido firmada por más de 47.600 personas.
Pero el relator Alexander Alvaro, señaló en un comunicado que "haber
logrado un poder de decisión conjunto (de ministros y legisladores) en esta
área importante es un éxito para las prerrogativas del Parlamento". A
primera vista, el proyecto de la Comisión parece estar "en la dirección
correcta", añadió, pero se rehusó a hacer más comentarios sobre su contenido.
Además, no es seguro que el proyecto de los ministros sea retirado.
Gran Bretaña, que ocupa la presidencia del Consejo Europeo hasta fin de
año, aspira a adoptar un acuerdo antes del fin de su período.
"Si la presidencia (del Consejo) puede obtener garantías del Parlamento
de que la propuesta de la Comisión será adoptada antes de fin de año,
probablemente estará de acuerdo con retirar la propuesta ministerial", dijo
a IPS un funcionario de la Comisión.
(FIN/2005) Envíe sus comentarios al editor |