VENEZUELA-COLOMBIA Tensión por presunto secuestro de guerrillero Por Humberto MárquezCARACAS, 6 ene (IPS) - Venezuela investiga si agentes colombianos
secuestraron en esta capital al dirigente de las insurgentes FARC que fuera
presentado como capturado en el vecino país, lo cual ”sería de suma
gravedad por ser violatorio de la soberanía”, reiteró este jueves el
ministro del Interior y Justicia, Jesse Chacón.
El guerrillero apresado es Rodrigo Granda, también conocido como
Ricardo González, y segundo de Raúl Reyes en la Comisión Internacional o
”cancillería” de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).
La policía de Colombia reivindica que lo aprehendió el 14 de diciembre
mientras el insurgente caminaba por una calle de Cúcuta, ciudad del
nordeste colombiano en la frontera con Venezuela y distante unos 900
kilómetros por carretera de Caracas.
”Estamos a la espera del resultado de las investigaciones que realizan
los cuerpos de inteligencia del Estado, y, de producirse resultados
concretos, la cancillería fijará posición”, señaló el ministro de
Relaciones Exteriores de Venezuela, Alí Rodríguez.
El secuestro ”es un delito éticamente condenado y castigado por la
normativa legal de todos los países”, aclaró Rodríguez.
Empero, en Bogotá, el ministro colombiano de Defensa, Jorge Uribe,
reiteró este jueves que ”la captura del guerrillero Rodrigo Granda fue
realizada en la ciudad fronteriza de Cúcuta por la policía colombiana de
forma exclusiva, sin ningún tipo de cooperación por las autoridades
venezolanas”.
Uribe agregó que ”la policía colombiana no es policía secuestradora y
realizó la captura de un criminal buscado, sindicado de narcoterrorismo
desde hace muchos años y conocido como uno de los hombres importantes del
grupo terrorista FARC”.
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, también comentó este jueves
que ”estos individuos de las FARC, el 1 de enero asesinaron a 17
campesinos, secuestran permanentemente, ejecutan actos terroristas a
diario, violan los derechos humanos y negocian con droga, y cuando los
capturan salen a decir que los secuestraron y que les violan los derechos
humanos”.
La referencia de Uribe es a una matanza de campesinos que festejaban el
Fin de Año en el departamento de Arauca, fronterizo de Venezuela, atribuida
por las autoridades a esa guerrilla izquierdista, la mayor del país, pero
que activistas humanitarios aún dudan sobre quienes fueron los autores en
una zona donde operan también los paramilitares derechistas y bandas
armadas de contrabandistas.
A todo esto, en Venezuela se ha levantado una polvareda política a
medida que sus cuerpos de seguridad rastrean lo que pudo ser el secuestro
de Granda en el centro de Caracas el 13 de diciembre, y su posible traslado
en el baúl de un automóvil hasta Cúcuta.
Las FARC emitieron un comunicado el 30 de diciembre denunciando que
”Ricardo” fue secuestrado en Caracas el día 13 de ese mes ”con la asesoría
'gringa' (Estados Unidos) y la complicidad de sectores corruptos de la
policía venezolana”.
También demandaron en ese texto al gobierno venezolano de Hugo Chávez
”garantías para las organizaciones bolivarianas que eventualmente visiten
su país”.
Según la guerrilla, Granda participó en el Congreso Bolivariano de los
Pueblos, que reunión a organizaciones sociales y políticas de izquierda de
América Latina que respaldan el proceso político liderado por Chávez y que
se desarrolló en varias ciudades de este país los días 8 y 9 de diciembre.
El diario venezolano Vea, de seguidores de Chávez y dirigido por el
veterano izquierdista Guillermo García Ponce, divulgó el comunicado de las
FARC, consideró el secuestro de Granda ”una de las peores noticias de 2004”
y dio por cierta la versión de que se trató de ”una operación combinada de
la CIA (Agencia Central de Inteligencia estadounidense) y la policía
colombiana”.
La diputada Marelis Pérez, del gobernante Movimiento V República,
admitió que Granda se presentó a una reunión del Congreso Bolivariano en
Maturín, oriente venezolano, y quiso intervenir como ponente, lo que ella
rehusó pues el ”canciller” de las FARC no estaba invitado, pero le permitió
que distribuyese documentos en algunas mesas.
”Él se identificó como representante del movimiento revolucionario
colombiano, pero le dijimos que no podíamos permitirle intervenir en el
Congreso por pertenecer a un grupo en armas”, sostuvo Pérez, para quien,
”por otra parte, nos preocupa la situación de derechos humanos de Granda”.
A su vez, Chacón indicó en un comunicado que ”existen fuertes indicios
de que el ciudadano Rodrigo Granda fue secuestrado en las inmediaciones de
la (céntrica) estación Bellas Artes del Metro de Caracas”, y los datos
recabados ”pudieran implicar en este hecho a funcionarios y/o ex
funcionarios policiales venezolanos”.
”Del mismo modo, existen indicios que pudiesen comprometer a
funcionarios colombianos. De comprobarse esto, que sería de suma gravedad,
por violatorio a la soberanía venezolana, se emprenderían las acciones que
el caso amerite”, agregó Chacón en el comunicado oficial.
El texto cerró con la advertencia de que ”definitivamente no se puede
tolerar la pretensión de violar la soberanía de nuestro país,
arrastrándonos a un conflicto que, siendo muy lamentable, sólo puede y debe
ser resuelto por los mismos colombianos”.
Granda al parecer posee la doble nacionalidad, colombiana y venezolana,
lo que agregaría combustible a la controversia si se alega que agentes de
Colombia secuestraron a un ciudadano de Venezuela en su propio país.
Chacón dijo hace dos días que las investigaciones abarcaban tanto el
secuestro de una persona en Caracas, que podría ser Granda, como el
traslado hasta la distante frontera occidental con paso franco en todos los
controles policiales y militares.
En Bogotá, el abogado Miguel González, defensor de Granda, volvió a
asegurar que el insurgente fue secuestrado hacia las 16 horas local del 13
de diciembre en un cafetín de Caracas, mientras concedía una entrevista al
periodista colombiano Omar Rodríguez, de quien no se ha sabido nada más.
Chacón confirmó que la persona secuestrada en el cafetín, según
testigos, fue violentamente introducida en un automóvil por varios
individuos, en algún momento entre las 15:50 y las 16:10 horas local del 13
de diciembre.
En tanto, el director del semanario comunista colombiano Voz, Carlos
Lozano, dio a varias radios la versión de que, mientras Granda y Rodríguez
dialogaban en el cafetín llegaron individuos armados en tres vehículos,
escoltados por agentes en motocicletas, quienes introdujeron por la fuerza
al guerrillero en un vehículo, y suministró los números de matrícula de ese
coche.
Granda fue cambiado de auto para el largo viaje, los controles
carreteros se atravesaron sin contratiempos y en la mañana del 14 la
policía colombiana presentó al cautivo como arrestado en Cúcuta, según las
versiones del abogado González y de Lozano.
Mientras, el ministro Uribe consideró que ”el impasse no afectará las
relaciones diplomáticas” entre los dos países, y en Venezuela el canciller
Rodríguez, luego de condenar el secuestro como crimen internacional, agregó
que su país también repudia ”los asesinatos a sangre fría de los cuales han
sido víctimas en meses muy recientes no sólo soldados de nuestra Fuerza
Armada, sino también civiles venezolanos”.
El pasado septiembre irregulares colombianos, que aún se ignora si
fueron guerrilleros de izquierda o paramilitares de derecha, asesinaron en
una emboscada en el extremo sudoeste de Venezuela a cuatro efectivos
militares de este país y a una ingeniera civil. ((FIN/2005) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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