AMÉRICA LATINA-EUROPA Oportunidad para tratarse de igual a igual Por Fabiana Frayssinet*RÍO DE JANEIRO, 25 ene (IPS) - La severa crisis económico-financiera que afronta la Unión Europea (UE),
en contraste con la relativa estabilidad y una década de crecimiento de
América Latina y el Caribe, parece equilibrar las fuerzas a la hora de
que uno y otro bloque ponga sobre la mesa sus exigencias y pretensiones.La Cumbre de la UE y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños (Celac), a desarrollarse este sábado 26 y domingo 27 en
Santiago de Chile, reunirá a los gobernantes o altos representantes
de 60 países, que suman 1.070 millones de habitantes, una cultura y
una historia común y significativos lazos comerciales.
Pero esas relaciones no han estado exentas de barreras y tropiezos
pese a que, como destacan los documentos constitutivos de la cumbre,
"la Unión Europea es el principal inversionista directo en América
Latina y el Caribe, el primer cooperante y el segundo socio
comercial".
Para el politólogo chileno Esteban Valenzuela, de la Universidad
Alberto Hurtado, la cumbre birregional representa en ese sentido una
oportunidad para América Latina.
"Es quizás el momento de pedir (a la UE) que el libre comercio y las
barreras a la agricultura puedan significar un tipo de entendimiento
más global a fin de facilitar las inversiones y que los
latinoamericanos puedan invertir en sus deprimidos mercados", analizó
en entrevista con IPS.
Una oportunidad que, sin embargo, América Latina debe aprovechar con
"humildad", porque el ciclo de altos precios de las materias primas,
como el cobre, oro, gas natural y petróleo, no será eterno.
"Hay indicadores de ‘relentización’ del crecimiento de China y
complejidades en India que (alertan y) obligan a mejorar el diálogo
en la región (e insta) a que aproveche este tiempo para mejorar
políticas públicas muy deficitarias", añadió.
Es un momento clave en la relaciones con la UE, siempre y cuando ese
bloque comprenda que el trato debe ser igualitario, coincidió el
senador chileno Alejandro Navarro, del izquierdista Movimiento Amplio
Social.
Para aprender la lección, basta remitirse a las históricas y
controversiales relaciones con Estados Unidos, "donde nuestra región
ha sido el patio trasero, un actor de segunda clase", indicó.
"Por eso creo que, si Europa entiende que con América Latina se da
una relación de paridad, los problemas que enfrenta pueden tener una
vía de solución en este proceso de integración", dijo el legislador a
IPS.
"Con Estados Unidos, esas posibilidades de integración ya maduraron y
no fructificaron. Europa representa ahora una oportunidad y no hay
que desperdiciarla", completó.
La cumbre, que discutirá una agenda enfocada en profundizar "la
construcción de una alianza estratégica para el desarrollo
sustentable", será precedida por una reunión empresarial, que tiene
al presidente de la chilena Confederación de la Producción y del
Comercio (CPC), Lorenzo Constans, como a uno de sus organizadores.
"En momentos en que la situación económica y financiera presenta
grados de incertidumbre en la UE es cuando ese bloque y América
Latina y el Caribe pueden constituir un gran esquema de integración
(…), buscando superar los desafíos del desarrollo, el crecimiento y
la erradicación de la pobreza", escribió Constans en el sitio oficial
de la reunión empresarial en Internet.
En cambio, muchos menos expectativas expresa, Carlos Romero, experto
venezolano en ciencias políticas y relaciones internacionales, pues
la relación entre ambas regiones, "no solo está alicaída desde la
crisis que estalló en 2008, sino que ha disminuido a lo largo de los
últimos 10 años".
"La cita UE-Celac de Santiago se muestra como una reunión
burocrática, sin ningún tipo de provecho, excepto para el Cono Sur
americano y, en particular, para la fuerte relación económica entre
Brasil y Alemania. Es más bien una reunión de catarsis", dijo a IPS
el también profesor universitario.
"La coyuntura no es la más apropiada, no solo por la difícil
situación en la zona euro, sino porque una prioridad para América
Latina es el afianzamiento de su mercado natural, que es Estados
Unidos y Canadá, y la búsqueda de nuevos en la zona Asia-Pacífico, en
especial China, pero también India, el sudeste asiático y Australia",
agregó.
Por su parte, el economista brasileño Adhemar Mineiro observó que es
difícil pensar en una relación más igualitaria cuando "infelizmente
la UE ha optado por una estrategia de más liberalización y ajuste,
que ha profundizado la crisis no solo en Europa sino en el mundo".
En ese sentido, opinó que la cumbre debe ser una oportunidad para que
los pueblos de América Latina y el Caribe aprovechen para "criticar
duramente esa opción de los gobiernos europeos".
Al mismo tiempo, es un momento para que la región se "solidarice con
la lucha de los sectores en Europa que combaten esa política de
ajuste, que provoca el desempleo y ha hecho que los trabajadores
paguen la cuenta de la crisis a través, incluso, del desmonte de
mecanismos de protección social, el llamado Estado de bienestar.
"Los gobiernos latinoamericanos tendrían también que criticar esa
opción de los gobiernos europeos y no ofrecer sus mercados (incluso
de trabajo) como salida a esos problemas", agregó Mineiro, quien es
además asesor del Departamento de Estudios Intersindicales (Dieese).
La Celac fue creada en 2010 en la
sudoriental ciudad mexicana de Cancún, en lo que la cancillería
brasileña recuerda como "una histórica decisión" de los jefes de
Estado de la región para constituir un nuevo mecanismo de
concertación política e integración.
Para el gobierno de Brasil, este mecanismo también facilitará la
conformación de una identidad propia regional sobre integración y
desarrollo.
En ese contexto, se establecieron conversaciones con Europa y algunos
acuerdos sectoriales, como el Diálogo Estructurado sobre Migración
UE-Celac, el mecanismo de Cooperación y Coordinación sobre Drogas UE-
Celac, y una iniciativa conjunta sobre Investigación y Cooperación.
Durante la cumbre de Santiago, el presidente de Colombia, Juan Manuel
Santos, adelantó que la principal propuesta de su país al foro
eurolatinoamericano será una declaración para promover en la ONU un
tratado de regulación internacional para el control del comercio de
armas.
Pero la UE, como destacó Mineiro, quiere poner énfasis en las
discusiones sobre comercio y en especial inversión directa.
Ese bloque negocia por separado acuerdos con el Mercosur (Mercado
Común del Sur), conformado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y
Venezuela, y tiene convenios de asociación estratégica con Brasil y
México, y comerciales con Colombia y Perú, y de asociaciones
económicas con países del Caribe.
*Con aportes de Humberto Márquez (Caracas), Marianela Jarroud
(Santiago), y Constanza Vieira (Bogotá), Sebastián Lacunza (Buenos
Aires).(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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