VENEZUELA Chávez se juega por un civil para mantener la unidad Por Humberto MárquezCARACAS, 10 dic (IPS) - Nicolás Maduro, vicepresidente ejecutivo y canciller de Venezuela, fue
finalmente el elegido por Hugo Chávez para sucederlo en el liderazgo
político. Para muchos fue un expreso llamado a mantener unido a su
partido y una opción por la "rama civil sobre los dirigentes de origen
militar".Por primera vez el presidente venezolano, de 58 años y urgido de una
cuarta cirugía en Cuba, designa un
heredero político, 20 años después
de aparecer en la vida venezolana como líder de un cruento alzamiento
militar, luego de 14 años en el gobierno y al cabo de año y medio de
luchar contra el cáncer en un lugar todavía no revelado de su
abdomen.
"Es una designación adecuada", opinó el analista José Vicente
Carrasquero, profesor de posgrado en ciencias políticas de la
caraqueña Universidad Simón Bolívar. "Maduro interpreta bien a
Chávez, ha acumulado gran experiencia, fue presidente de la
unicameral Asamblea Nacional legislativa, canciller durante seis años
y ahora vicepresidente", comentó a IPS.
"Chávez opta por dejar en el cargo a un civil, apartándose de la
percepción de que este es un gobierno militarista, lo cual se habría
replanteado si dejaba como reemplazo a un colaborador de filas de la
Fuerza Armada", agregó.
Como explicó a IPS otro profesor de ciencias políticas, Gabriel
Reyes, en el entorno de Chávez y en la cúpula de su Partido
Socialista Unido de Venezuela (PSUV) conviven varios grupos que
responden básicamente a dos grandes sectores, el civil y el militar.
Entre los uniformados retirados, la figura más destacada es Diosdado
Cabello, quien en 1992 y como teniente secundó a Chávez, entonces
comandante de un batallón de paracaidistas, en una frustrada asonada.
Actualmente es vicepresidente del PSUV y presidente de la Asamblea
Nacional.
Cuando Chávez anunció al país la recurrencia del cáncer y su nueva
operación en Cuba, apareció flanqueado por Cabello y Maduro, todo un
símbolo de unidad, según sus seguidores.
El presidente "ha debido calcular que, como ambos están en posiciones
de poder, se harán contrapeso", apuntó Reyes.
Maduro, de 49 años, fue un militante juvenil del hoy extinto grupo de
izquierda Liga Socialista, laboró como chofer de autobús en la red de
la superficie del Metro de Caracas, donde fue sindicalista. Luego se
incorporó al movimiento que creó Chávez para participar por primera
vez en las elecciones de 1998, en las cuales triunfó.
También participó en la Asamblea Constituyente de 1999, presidió el
parlamento y en 2006 fue designado al frente del Ministerio de
Relaciones Exteriores, cartera que retuvo cuando hace dos meses
Chávez lo nombró vicepresidente, cargo que en Venezuela es designado
y no elegido.
Sorpresivo y sintomático anuncio
"Si algo ocurriera que me inhabilitara, Nicolás Maduro no sólo debe
concluir el período (2007-2013) como manda la Constitución, sino que
mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta,
total, es que, en ese escenario que obligaría a convocar de nuevo a
elecciones presidenciales, ustedes lo elijan como presidente de la
República Bolivariana de Venezuela".
"Yo se los pido desde mi corazón", remató Chávez su anuncio la noche
del sábado 8 por cadena de radio y televisión.
Chávez fue reelecto el 7 de octubre en la
Presidencia de Venezuela
con 55 por ciento de los votos para el sexenio 2013-2019, cargo que
deberá jurar el 10 de enero ante la Asamblea Nacional, según lo
establece la Constitución.
El candidato vencido, Henrique Capriles, quien recogió 44 por ciento
de los sufragios, advirtió, como la mayoría de los dirigentes
opositores, la posibilidad del llamado a nuevas elecciones en breve
si Chávez no supera la enfermedad.
"Que quede bien claro: en Venezuela no hay sucesión. Esto no es Cuba,
ni una monarquía donde hay un rey y entonces sube al trono el
designado. No, en Venezuela, cuando una persona se separa de una
posición, la última palabra siempre la tendrá nuestro pueblo",
declaró Capriles.
La Constitución indica que, si el presidente electo no puede asumir
el cargo por alguna circunstancia, se procederá a convocar a nuevos
comicios en los 30 días siguientes a la fecha de comienzo del mandato
y, en el ínterin, ejercerá como jefe de Estado quien lidere la
Asamblea Nacional, en este caso Cabello.
Si una vez asumida la Presidencia, se produce una falta absoluta de
ese magistrado durante los primeros cuatro años de su mandato,
también se debe llamar a nuevas elecciones.
En ese caso, es el vicepresidente ejecutivo quien asume el interinato
mientras se procede a esa instancia en las urnas, al igual que
completará el mandato si la falta del presidente se registra en los
dos últimos años del sexenio.
Las faltas absolutas que detalla la ley fundamental son: muerte,
renuncia, destitución por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia,
incapacidad física o mental certificada por una junta médica
designada por la corte máxima y aprobada por la Asamblea Nacional,
abandono del cargo declarado por el parlamento o la revocatoria
popular de su mandato a través de las urnas.
Hasta ahora sólo existe un permiso extendido por el parlamento para
que Chávez se ausente del cargo y del país por más de cinco días por
razones de salud.
El desafío inmediato
Además del problema de salud del presidente, la cuenta regresiva para
su nueva investidura y la escogencia de su heredero político, se
agrega a la coyuntura venezolana las elecciones del próximo domingo
16 para gobernadores y legislaturas regionales en los 23 estados del
país.
Los analistas auguraban que los candidatos chavistas vencerían en la
gran mayoría de los distritos. "Pero las consultas realizadas hasta
ahora pierden vigencia. Habrá un impacto", alertó a IPS el director
de la firma encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León.
Según León, "puede haber una mayor participación". "Los simpatizantes
del presidente pueden movilizarse más a votar si perciben que la
revolución está en riesgo, mientras que en la oposición, aún de luto
porque pensaba que Chávez mandaría otros seis años, ahora reviven las
aspiraciones".
A todo esto, ya comenzaron a multiplicarse las expresiones de
respaldo a Chávez así como los votos por su salud. Con ese motivo, el
PSUV organizó el domingo 9 concentraciones de sus seguidores en
plazas de ciudades y pueblos para dirigir rezos en favor del líder.
Mandatarios de países vecinos también hicieron llegar mensajes de
solidaridad.
El ministro de Defensa, almirante Diego Molero, expresó a Chávez en
un comunicado que en la Fuerza Armada "somos fieles a su persona, a
la revolución y al pueblo. Durante su ausencia los soldados
garantizaremos con nuestra vida la patria socialista".(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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