Brasil ingresa en nueva era de coproducción de medicinas antisida Por Fabiana FrayssinetRÍO DE JANEIRO, dic (IPS) - El Estado brasileño comenzará el año entrante un nuevo tipo de
asociación con privados para producir un medicamento utilizado en el
tratamiento contra el sida, a través de la transferencia de tecnología
cuando la patente todavía está vigente. Esta nueva etapa, que el Ministerio de Salud de Brasil llama
"Asociación de Desarrollo Productivo" (PDP, por sus siglas en
portugués), se concretará por medio de un acuerdo con el laboratorio
transnacional Bristol-Myers Squibb para
producir sulfato de atazanavir.
Este medicamento será producido por el estatal Instituto de
Tecnología en Fármacos (Farmanguinhos), de la Fundación Oswaldo Cruz
(Fiocruz), y distribuido a través de la red de salud pública del país
como parte del "cóctel de antirretrovirales" utilizado por cerca de
45.000 pacientes, 20 por ciento de las personas que reciben
gratuitamente medicamentos.
"Es un proceso simbólico importante", dijo a IPS el director del
Departamento de Enfermedades Sexualmente Transmisibles, Sida y
Hepatitis (DDST), Dirceu Greco, al referirse al acuerdo con este
laboratorio transnacional, con sede central en Nueva York, que
permitirá a Brasil un ahorro de unos 200 millones de dólares en los
cinco años de su duración.
"El programa del Ministerio de Salud (del cual depende el DDST) es
parte de un plan nacional para reducir el déficit de la balanza
comercial en el área de medicamentos para el país", dijo Gaetano
Crupi, presidente de la filial brasileña de Bristol-Myers Squibb, en
entrevista con IPS. "Hoy el atazanavir es 100 por ciento importado",
aseguró.
"El gobierno de Dilma Rousseff está preparándose, primero, para
reducir el déficit de su balanza comercial, y también para que haya
una economía de largo plazo con la producción nacional", destacó.
Es la primera vez que Brasil hace una asociación con privados para
elaborar un medicamento todavía protegido por patente (derecho de
creación) y que tiene importancia en la respuesta nacional al
tratamiento contra el sida (síndrome de
inmunodeficiencia adquirida), agregó.
"Lo importante en esta asociación es permitirnos un mayor grado de
soberanía en la producción de un medicamento, puesto que la
tecnología será internalizada en nuestro país y habrá ahorro, ya que
el medicamento será ofrecido al gobierno a un precio reducido",
explicó el ministro de Salud, Alexandre Padilla, en el lanzamiento
del fármaco.
Brasil garantiza desde 1996 el acceso universal a todos los
medicamentos necesarios para el combate al virus de inmunodeficiencia
humana (VIH), causante del sida, y a exámenes de control, de los que
hoy se benefician unos 217.000 habitantes. El Sistema Único de Salud,
la red pública, ofrece tratamiento antirretroviral a 97 por ciento de
los pacientes diagnosticados con la pandemia.
Pedro Chequer, representante en Brasil del Programa Conjunto de las
Naciones Unidas sobre el VIH/Sida, considera un avance que "este país
mantenga con sus propios recursos, y en gran parte con su propia
producción de medicamentos, su política de acceso" a fármacos contra
esta enfermedad.
El Ministerio de Salud distribuye 20 antirretrovirales que
representan una inversión de unos 425 millones de dólares al año,
ocho de los cuales son fruto de la PDP. "En medio de crisis
económica, mantener esta estrategia fue una decisión política a favor
de la población", subrayó Greco.
El acuerdo para la producción de sulfato de atazanavir garantiza la
transferencia de tecnología a un laboratorio nacional, la fabricación
y la distribución durante cinco años.
Farmanguinhos adquirirá equipos para esa producción y recibirá
capacitación de parte del laboratorio transnacional internacional.
Ese medicamento, que es un antirretroviral de la clase de los
inhibidores de la proteasa y constituye una importante droga para el
tratamiento de enfermos de sida, se distribuirá a partir del año
próximo con el envase de Farmanguinhos. Pero sólo será producido con
tecnología nacional a comienzos de 2015.
Hasta el 2017 se distribuirán 99 millones de cápsulas en la
presentación de 300 miligramos.
"Va a ser el medicamento (contra el sida) número 11 producido en
Brasil", enfatizó Greco. "El avance principal fue tener la seguridad
que con dinero público podemos fabricar y distribuir medicamentos,
insumos fundamentales para la lucha contra el sida", añadió.
"Para mí, esa historia de tener un Estado mínimo trae consecuencias
graves como en salud", agregó.
Brasil, a través de Farmanguinhos, tiene acuerdos de abastecimiento
de medicamentos con otros países en desarrollo, tanto de América
Latina como de África, a través de lo que considera uno de sus
principales brazos de su política exterior: la cooperación Sur-Sur.
Pero Crupi anticipó que, en este caso, hasta la finalización de la
patente del atazanavir que perdura hasta mediados de 2017, el acuerdo
vale para Brasil.
"A partir de esa expiración de la patente es una decisión estratégica
que resolverá al gobierno", sostuvo.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
|