MIGRACIONES-EUROPA El infierno en la tierra prometida Rebecca Hanser entrevista a MATTHEW CARR, periodista de investigación NUEVA YORK, dic (IPS) - En las fronteras de Europa, los inmigrantes se enfrentan a muchas
dificultades, desde las contradictorias y confusas políticas hacia los
extranjeros hasta explotación, discriminación racial y xenofobia.El libro de Matthew Carr, "Fortress Europe: Dispatches from a Gated
Community" ("Fortaleza Europea: Despachos desde una comunidad
cerrada"), conduce al lector por un paseo de 279 páginas por las muy
cuestionadas zonas fronterizas bajo presión de Europa.
En toda su investigación, Carr "escuchó algunos de los más
deprimentes
relatos" y conoció a "inmigrantes atrapados en situaciones
increíblemente vulnerables", dijo a IPS.
Estos inmigrantes, la mayoría procedente de África del norte, ponen
su
vida en peligro cruzando mares, desiertos y montañas para llegar a
las
costas de Europa, un continente que según ellos, les dará libertad,
refugio y un futuro mejor. Pero en su lugar se encuentran con
dificultades de todo tipo.
Carr conversó con IPS sobre el proceso de investigación y sus
aspectos
más relevantes.
IPS: Su último libro trata sobre la misma temática que el anterior
"Blood and Faith" ("Sangre y fe"), la expulsión de los musulmanes de
España a principios del siglo XVII. ¿Qué es lo que le llama la
atención de estos temas?
MATTHEW CARR: La expulsión de la minoría morisca fue un ejemplo
temprano de este fenómeno, que se repite en la historia europea y en
la que sociedades poderosas victimizan a otros grupos considerados
extraños, inferiores e incompatibles, y tratan de "purificarlos" a
través de la violencia, la persecución y la exclusión.
Escribí ese libro como una "alerta de la historia" en el contexto de
la obsesión europea con la inmigración, y la retórica prevaleciente
que representa a la inmigración musulmana, en especial, como una
amenaza existencial y cultural.
Por eso escribir sobre inmigrantes, refugiados y fronteras es, de
muchas formas, una progresión lógica.
IPS: Usted mencionó que le llevó dos años y medio terminar con la
investigación y escribir el libro. ¿Qué puede contarnos sobre esa
experiencia? ¿Qué fue lo más importante y cómo cambió su vida?
MC: Cada libro que escribes te cambia, en cierta forma, tu manera de
pensar, y este no fue la excepción. Recorriendo las fronteras escuché
constantemente algunas historias deprimentes. Cuando comencé estaba
impresionado por lo que escuchaba, pero en poco tiempo los mismos
relatos se hicieron rutinarios.
Al mismo tiempo me impactaba la resiliencia y la fortaleza de muchos
inmigrantes que conocí. Donde sea que fuera conocí hombres y mujeres
de organizaciones no gubernamentales y solidarias que se esforzaron
al
máximo por tratar de ayudarlos. Sin su ayuda nunca hubiera podido
escribir el libro.
IPS: En el último libro, usted suele referirse a la historia de
Europa
para describir atrocidades y situaciones dolorosas que deben afrontar
los inmigrantes. ¿La historia se está repitiendo?
MC: No diría que se repite. Pero tanto la Unión Europea como
"Fortress
Europe" son productos de la historia y hay, por cierto, ciertas
continuidades y similitudes perturbadoras entre el actual trato
dispensado por los países del bloque a los inmigrantes indocumentados
y los refugiados, y la forma en que se han comportado en el siglo XX
con universos poblacionales similares.
La perspectiva histórica puede, espero, ayudarnos a recordar las
consecuencias peligrosas de los actuales "regímenes migratorios", y
también promover la búsqueda de alternativas más humanas y coherentes
a esas políticas.
IPS: Con el acuerdo de Schengen de 1985, que eliminó los controles
limítrofes entre los países europeos, el continente fue ensalzado por
sus "políticas sin fronteras". Pero su libro muestra las violaciones
a
los derechos humanos que allí ocurren. ¿Qué efectos pueden tener
estas
prácticas sobre la reputación de Europa?
MC: Una de las razones por las que la Unión Europea puso a los
derechos humanos en el centro de su identidad política fue porque
querían diferenciarse de los catastróficos acontecimientos de la
primera mitad del siglo XX.
Los actuales esfuerzos por "endurecer" los controles fronterizos
contribuyeron a crear situaciones en las que inmigrantes sin
documentos son expuestos en forma rutinaria a la muerte, la
violencia,
la marginación y el acoso oficial.
Esas consecuencias suelen ser obviadas o pasar desapercibidas para el
público en general, sin embargo, representan una contradicción
flagrante entre el compromiso de Europa con los derechos humanos, la
apertura y la solidaridad, y la forma en que esos principios se
implementan en el terreno.
IPS: En su libro, usted menciona que el periodista nigeriano
Emmanuel
Mayah se hizo pasar por un emigrante, cruzó el Sahara y se subió a
camiones atestados de gente para llegar a España. ¿Acaso su ejemplo
podría servir de inspiración para una secuela de "Fortress Europe"?
MC: Quizá, pero creo que la historia de las travesías por el Sahara
es
algo que alguien más debe relatar.
Es, sin duda, una historia muy difícil de contar ahora dada la actual
situación en Malí y Libia, por ejemplo, y cualquier periodista que
opte por emprender la iniciativa deberá ser mucho más intrépido de lo
que soy yo, y va a necesitar mucha suerte.
No creo ser un camaleón exitoso para estar encubierto. Mis
posibilidades de actuación son limitadas.(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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