Operación israelí en Gaza se topó con otro Egipto Análisis de Adam Morrow y Khaled Moussa al-OmraniEL CAIRO, 23 nov (IPS) - La reacción del nuevo gobierno de Egipto frente a la campaña militar de
Israel contra el fronterizo territorio palestino de Gaza, interrumpida
el miércoles 21 por la declaración de un cese del fuego, contrastó
claramente con la posición del régimen anterior."El gobierno del (depuesto Hosni) Mubarak participó de forma descarada
en el sitio impuesto por Israel contra la franja de Gaza, sin perderse
una oportunidad de presionar a Hamás (acrónimo árabe de Movimiento de
Resistencia Islámica)", dijo a IPS el experto en asuntos israelíes
Tarek Fahmi, del Centro Nacional de Estudios sobre Medio Oriente, con
sede en El Cairo.
"En cambio, los nuevos gobernantes egipcios expresaron su apoyo
incondicional a Hamás y al pueblo de Gaza, y han tratado de poner fin
al bloqueo", apuntó.
El presidente Mohammad Morsi fue elegido en las urnas el pasado verano
boreal, 16 meses después de la salida de Mubarak en febrero de 2011
tras 30 años en el poder.
Morsi pertenece a la Hermandad Musulmana de Egipto, vinculada
ideológicamente a Hamás, que controla Gaza desde 2007.
A diferencia de su antecesor y de la mayoría de los gobernantes
occidentales, el nuevo presidente egipcio rápidamente denunció el
último derramamiento de sangre en Gaza.
Al asistir al sermón semanal islámico del viernes 16, Morsi prometió
que Egipto no dejaría a la franja de Gaza "por su cuenta" para hacer
frente a la "descarada agresión" de Israel.
En una clara alusión a los cambios ocurridos en este país en materia
de política exterior tras la revuelta popular que derrocó a Mubarak,
dijo que "hoy Egipto es muy distinto al de ayer".
El último episodio de violencia comenzó el miércoles 14, cuando las
fuerzas israelíes asesinaron a Ahmad Jabari
(http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=101898), comandante de
operaciones de las Brigadas Ezzedine al-Qassam, vinculadas a Hamás, a
lo que la resistencia armada palestina respondió con cohetes contra el
sur de Israel.
Los siguientes días de incesantes bombardeos, por aire, tierra y mar,
dejaron más de 150 palestinos muertos, la enorme mayoría civiles, y
cientos más con heridas de gravedad.
Los cohetes lanzados desde Gaza contra el sur de Israel acabaron con
la vida de cinco israelíes y dejaron a varios más heridos.
Tras el anuncio del cese del fuego, el jefe político de Hamás, Jaled
Meshaal, expresó su gratitud hacia Morsi por el papel de mediador
desempeñado por Egipto para poner fin a la violencia, así como por sus
"decisiones y posición respecto de la última agresión de Israel contra
Gaza".
Desde el inicio del último enfrentamiento, la reacción de Egipto no se
redujo a declaraciones fuertes.
Desde el primer día, El Cairo anunció el retiro de su embajador en
Israel, mientras Morsi llamó al Consejo de Seguridad de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a la Liga Árabe, con sede
en esta capital, para mantener reuniones de emergencia.
Dos días después, el primer ministro egipcio Hisham Qandil realizó una
corta visita al atribulado territorio palestino de 40 kilómetros de
largo y 14 de ancho en una demostración de solidaridad.
Egipto también abrió el cruce de la fronteriza ciudad de Rafah, la
única conexión de Gaza con el mundo exterior. Israel ha mantenido sus
fronteras estrictamente controladas desde su ‘retiro unilateral’ del
territorio palestino en 2005.
Ahora personas y mercancías, incluidos los tan necesarios suministros
médicos, ingresan a la franja de Gaza por Egipto, mientras enfermos
palestinos pueden trasladarse a este país para recibir tratamiento
médico.
Según Fahmi, la reacción del nuevo gobierno frente al último ataque
contra Gaza corresponde a la posición declarada de Morsi, y por
extensión de la Hermandad Musulmana, frente el eterno conflicto árabe-
israelí.
"La reacción de Morsi concuerda con su plataforma electoral y con sus
declaraciones posteriores a su elección", indicó Fahmi. "Bajo su
liderazgo, Egipto apoyará al pueblo palestino contra la continua
ocupación por parte de Israel y trabajará para garantizar sus
aspiraciones nacionales", añadió.
La actual respuesta de Egipto contrasta claramente con la del régimen
de Mubarak frente a la Operación Plomo Fundido, lanzada por Israel a
fines de 2008 y principios de 2009.
Durante aquella campaña de tres semanas, en la que Israel utilizó
armas prohibidas, murieron 1.500 palestinos, la mayoría civiles, y
miles más resultaron heridos.
Pese a la violencia de entonces, el gobierno de Mubarak mantuvo la
frontera de Rafah sellada. Ni siquiera los pacientes con heridas de
gravedad pudieron ser trasladados a Egipto para recibir tratamiento
médico.
"A instancias de Estados Unidos e Israel, Mubarak completó el bloqueo
sionista de la franja, aun durante lo peor de la masacre, con la
esperanza de destruir a Hamás", dijo a IPS el analista Magdi Hussein,
expresidente del Partido Laborista Islámico Egipcio, de tendencia
islamista.
"En cambio, Morsi apoya abiertamente la resistencia en Gaza y comenzó
a tomar medidas para abrir la frontera, aun antes de esta última
agresión", añadió Hussein, quien estuvo preso dos años durante el
régimen de Mubarak por cruzar a Gaza sin permiso durante la Operación
Plomo Fundido.
El apoyo de Egipto al pueblo de Gaza, y a la resistencia local, no se
ha reducido a círculos oficiales.
Además, "Egipto apoya ahora a Hamás", mientras el "régimen de Mubarak
respaldó a su archirival Fatah, que insiste en mantener infructuosas
‘conversaciones de paz’ con Israel y que fracasaron totalmente en
mejorar la situación de los palestinos", añadió.
Cientos de activistas egipcios de todos los partidos políticos
hicieron una breve visita a Gaza el domingo 18 para expresar
solidaridad a sus hermanos palestinos. Dos días antes, manifestaciones
contra el ataque reunieron a decenas de miles de personas.
La política de Egipto cambió tras la revuelta popular, pero al parecer
la comunidad internacional no. Como ocurrió con la Operación Plomo
Fundido hace cuatro años, el Consejo de Seguridad no emitió ninguna
resolución pidiendo el fin de las hostilidades.
El martes 20, un día antes del cese del fuego, Estados Unidos bloqueó
una declaración de ese órgano de la ONU condenando la escalada de
violencia.
"Algunos gobiernos europeos parecieron más favorables a Hamás y a Gaza
esta vez", observó Fahmi. "Sin embargo, el apoyo de Washington a
Israel parece total, igual que la otra vez", añadió.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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