Cambios demográficos juegan a favor de Obama Por Carey L. BironWASHINGTON, 25 sep (IPS) - Cuando faltan solo seis semanas para las elecciones presidenciales de
Estados Unidos, analistas advierten que las tendencias demográficas, en
especial la inmigración, hacen cada vez más difícil que un republicano
obtenga la Presidencia.El actual desafiante, Mitt Romney, del opositor Partido Republicano, no
parece estar ni cerca de achicar el terreno, al menos para estos comicios.
Según académicos y encuestadores, la tendencia no solo complica las
esperanzas republicanas ahora, sino para los próximos años, a menos que ese
partido lleve a cabo una significativa reevaluación de sus políticas
sociales y económicas.
Romney necesita "márgenes exageradamente grandes para competir, y no está
cerca de lograrlos", dijo este martes 25 el académico Ruy Teixeira, del
izquierdista Center for American Progress, al presentar un nuevo informe.
De momento, la mayoría de las encuestas muestran a la cabeza al presidente
Barack Obama, que supera a Romney por tres o cuatro puntos porcentuales,
incluso en casi todos los estados "oscilantes" en los que ninguno de los
postulantes tiene clara mayoría.
Para los republicanos, la dificultad radica en dos grupos del electorado que
se han vuelto contra esa fuerza política en los últimos años: las minorías y
los blancos universitarios, en especial las mujeres.
Cuando fue elegido en 2008, Obama obtuvo 80 por ciento del voto de las
minorías y 52 por ciento del de las mujeres blancas y de educación superior.
De acuerdo a los últimos sondeos, su penetración en esos dos sectores
permanece casi igual.
En las últimas tres décadas, el voto de las minorías casi se duplicó, hasta
llegar a 26 por ciento del total. Mientras, la cantidad de blancos educados
también siguió subiendo, mientras la de no educados cayó, todos factores que
favorecen al gobernante Partido Demócrata.
De hecho, desde 2008 la cantidad de electores de minorías subió tres por
ciento y en igual porcentaje cayó la de votantes de origen anglosajón.
A raíz de esos cambios, si Obama logra otra vez 80 por ciento del sufragio
inmigrante, Romney debería duplicar el caudal de votos de ciudadanos blancos
que consiguió el candidato republicano de 2008, John McCain.
Algunas encuestas estaduales todavía atribuyen a Romney una ventaja de 20
puntos o más, pero el estudio de Teixeira indica que eso no será suficiente.
"En ninguna parte se ven esos enormes márgenes que precisa para ganar ante
un Obama que aparece reteniendo el apoyo de los votantes de minorías e
incluso de una parte de los votantes blancos educados", dijo el académico.
De hecho, si Obama logra atraer 80 por ciento de los sufragios de los no
blancos, le bastará con apenas 40 por ciento de los votos blancos para
imponerse.
"Las cifras muestran entonces que Romney necesitaría dos tercios de todos
los otros votantes para conseguir una mayoría nacional", sostuvo Ronald
Brownstein, director de política de Atlantic Media.
"Ahora, él puede hacerlo. Los republicanos ya estuvieron en ese vecindario
en 2010. Pero dos tercios de todos los demás votantes fue lo que consiguió
Ronald Reagan en 1984, en la victoria más categórica de la historia moderna
estadounidense. Así que es cuesta arriba", comentó.
"La actual coalición republicana depende tanto de una parte del país que
queda en situación incómoda en este nuevo escenario demográfico", dijo
Brownstein. Por ejemplo "están paralizados entre la comprensión intelectual
de que deben ganar al votante 'hispano' (latinoamericano) y la dificultad
que tienen para decidir cómo hacerlo".
La inmigración es para muchos inmigrantes una valla definitiva, a tal punto
que ni siquiera se enteran del resto de la plataforma de Romney. Esto
obedece a que el candidato, empujado por los sectores más conservadores de
su partido, exhibe una agenda "radical" en materia migratoria.
"Los republicanos pegaron un bandazo hacia la derecha. Y esto constituye un
gran daño entre los hispanos", estimó Frank Sherry, director ejecutivo de
America’s Voice y estudioso de las cuestiones de esa minoría.
Sin bien los votantes hispanos atraen hoy mucha atención del análisis político estadounidense, la
cuestión migratoria general tampoco favorece a los republicanos.
Los estadounidenses de origen asiático acaban de superar a los
latinoamericanos como la minoría de crecimiento más veloz, pues en solo una
década se expandieron en 46 por ciento.
Antes de los comicios de 2008, unos 600.000 asiático-estadounidenses se
registraron para votar por primera vez, y ahora se esperan cifras similares.
"El acontecimiento político y sociológico más importante de las últimas dos
décadas quizás haya sido el vuelco masivo de las lealtades electorales de
esta población", indicó también este martes Karthick Ramakrishnan, director
del National Asian American Survey, en el lanzamiento de un detallado
informe.
"Los asiático-estadounidenses pasaron de votar en menos de un tercio a un
candidato demócrata en 1992 a casi dos tercios en 2008".
Más aún, el informe halla un apoyo anormalmente alto de este sector,
comparado al del resto del electorado, por temas que se cuentan entre los
bastiones demócratas, como el ambiente, las acciones afirmativas, la
inmigración indocumentada y la reforma del sistema de salud.
La pregunta, entonces, es cuándo el Partido Republicano dará respuesta a lo
que podría convertirse muy rápidamente en un problema existencial.
Este proceso "podría precipitar el debate dentro del partido", opinó
Brownstein. "Un asesor de Romney me dijo 'es la última vez que alguien trata
de hacer esto': armar una mayoría nacional casi totalmente sobre las
espaldas de los votantes blancos". (FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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