México afronta severo problema líquido Por Emilio GodoyMÉXICO, ago (IPS) - La sequía que afecta a Estados Unidos obliga al vecino México a
replantear su manejo del agua "virtual", utilizada para producir bienes,
servicios y alimentos, y a elaborar mejores indicadores."Sacamos agua e importamos agua. Hay algo que no está funcionando
bien. Debe emplearse una política más clara", cuestionó ante IPS el
académico Víctor Díaz, de la Facultad de Ingeniería de la estatal
Universidad Nacional Autónoma de México.
"Si importo agua virtual, debo encontrar mejores formas de producir o
encontrar otras fuentes de abasto", analizó el experto, quien trabaja
en la construcción del Índice de Pobreza del Agua (IPA) en el Valle de
México, una zona que abarca la capital del país y municipios
circunvecinos del estado homónimo.
Por ejemplo, la producción de un kilogramo de trigo en México requiere
unos 1.350 litros de agua, un kilogramo de carne vacuna demanda 16.000
litros, uno de maíz, 900, y una taza de café 140 litros, según el no
gubernamental Consejo Consultivo del Agua.
La estatal Comisión Nacional del Agua (Conagua) indica que México, con
112 millones de habitantes, importa 50 millones de metros cúbicos por
año, principalmente en productos como granos, carne y oleaginosas, y
exporta apenas 430.000, mayoritariamente en frutas y verduras, cifras
que le reditúan un balance favorable de agua virtual.
Pero la mejora de ese saldo líquido ha ocurrido a costa del deterioro
del intercambio agropecuario. Además, el país ignora los beneficios de
ser un importador neto de agua virtual, un modelo que además ha sido
puesto en duda en estudios recientes.
En su artículo "Fallas del argumento del agua virtual", Peter Rogers,
profesor de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la
estadounidense Universidad de Harvard, y Jorge Ramírez, de la Escuela
de Administración de la colombiana Universidad de los Andes,
demostraron que ese esquema no se aplica a México por medidas como
aranceles y barreras no arancelarias.
"Varios factores, como el nivel de liberalización del comercio
agrícola, influyen en los flujos de agua virtual, más que la dotación
de agua", arguyeron los autores en el texto publicado en octubre de
2011 en la revista Value of Water Research Report Series, editada por
el Instituto para la Educación del Agua del Fondo de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y las universidades
holandesas de Twente y Delft de Tecnología.
"Ninguno se mete a estudiar el costo económico del agua virtual. En
muchos casos, se depende de agua que ya no va a haber, porque el agua
fósil (subterránea) no se renueva", indicó a IPS Carlos Gómez,
consultor del Banco Interamericano de Desarrollo, en alusión al
concepto acuñado por el profesor John Allan, del King’s College de
Londres, a comienzo de los años 90.
México exportó el año pasado bienes y servicios por 274.700 millones
de dólares a Estados Unidos, al que le compró por un valor de 174.400
millones.
El sector agrícola mexicano, en particular, contabilizó exportaciones
en 2011 por 22.000 millones de dólares, 80 por ciento de los cuales
tuvo como destino la potencia vecina del norte, mientras que importó
desde ese territorio 19.000 millones de dólares de los 27.000 millones
de dólares de compras en general del país.
El uso agropecuario del recurso se ubica en 61,8 millones de metros
cúbicos por año, el principal rubro por encima de la industria y el
segmento residencial mexicanos.
Estados Unidos padece actualmente la peor sequía de las últimas cinco
décadas, un problema que también afecta a la mitad del territorio
mexicano, del centro al norte. En caso de persistir la falta de
precipitaciones pondría en aprietos la disponibilidad hídrica en esta
nación latinoamericana.
De las 13 regiones acuíferas mexicanas, una presenta una presión muy
alta y siete alta, todas situadas en el centro y el norte.
México posee una huella hídrica de 1.441 metros cúbicos por habitante
por año, por encima del promedio de agua necesaria por persona, y su
disponibilidad media anual es de 4.082 metros cúbicos por poblador,
según Conagua.
La Organización de las Naciones Unidas estipula que un país con
escasez de agua es aquel que cuenta con menos de 1.000 metros cúbicos
por habitante por año, y un rango entre 1.000 y 1.700 metros cúbicos
por persona implica dificultades hídricas.
El Valle de México posee un indicador de menos de 900 metros cúbicos,
mientras que zonas del norte mexicano presentan rangos inferiores a
1.700 metros cúbicos.
El informe "Aquamundi" de 2009, elaborado por el Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, otorga a México
un IPA de 57,5, uno de los más bajos de América Latina.
El IPA, creado en 2002 por investigadores del Centro de Ecología e
Hidrología de Gran Bretaña, mide el volumen disponible por persona en
reservas superficiales y subterráneas, el acceso, la capacidad de
comprar y administrar el agua y el uso e impacto ambiental.
"La situación en la frontera norte es muy precaria, ya que el recurso
vital es muy escaso. Al estar situados en una zona desértica, la
situación es preocupante", dijo a IPS la investigadora Angélica
Herrera, de la estatal Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ),
fronteriza con Estados Unidos.
"La sequía afecta directamente en la determinación del IPA, debido a
que los mantos acuíferos están siendo sobreexplotados. Se cuenta con
una cantidad mínima de pozos de captación, lo cual hace mínima la
recarga de los mantos", aseveró.
Junto a colegas de la UACJ y del estatal Colegio de la Frontera Norte,
esta experta estimó un IPA de 47,99 para Ciudad Juárez en su
investigación de 2007 titulada "Incorporación de la vulnerabilidad a
las inundaciones al Índice de Pobreza del Agua en el municipio de
Juárez".
"La intención no es solo manejar el IPA como un elemento numérico,
sino trasladarlo a un atlas de pobreza del agua, en el cual la parte
fina sea el municipio", precisó Díaz.
"Se necesita comprensión a nivel teórico de la interacción agua-
territorio-economía en escalas global, nacional, y regional/local,
estadísticas locales confiables sobre el volumen y la calidad de las
extracciones y los retornos y entender los impactos en el costo
económico de la producción de alimentos", planteó Gómez.
Herrera sugirió "dar un mejor uso al recurso, crear pozos de captación
eficientes, administrar de mejor manera el agua y hacer campañas para
su cuidado".(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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