MUJERES México sale mal librado ante la Cedaw Por Lucía Lagunes Huerta NUEVA YORK, jul (IPS/Cimac) - El Estado mexicano recibió una tunda por parte del Comité de la Cedaw,
al no informar claramente sobre sus acciones contra la discriminación de
género. Al comparecer ante el Comité de Expertos de la Convención sobre la
Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer
(Cedaw, en inglés), la delegación del Estado mexicano fue duramente
cuestionada por las constantes violaciones a los derechos humanos de
las mujeres en el país.
México presentó su informe periódico durante la 52 sesión del Comité
de la Cedaw, que comenzó en Nueva York el día 9 y concluye el día 27 y
que ha tenido entre sus actividades el evaluar el cumplimiento por el
país de la Convención aprobada en 1979 y ratificada por México en
1981.
Integrantes del Comité demandaron respuestas específicas a la
representación oficial mexicana sobre sus acciones para prevenir y
castigar la trata de personas y la violencia de género, abatir la
impunidad, y garantizar el derecho al aborto legal, entre otros temas.
La croata Dubravka Šimonović criticó a los representantes del Estado
por solo enumerar leyes aprobadas a favor de las mujeres.
"¿Cuál es la reducción de la violencia contra las mujeres para pensar que se ha garantizado que vivan seguras? ¿Cuál es el objetivo trazado? ¿Cuántos asesinatos menos hay? ¿Cuántas desapariciones menos hay para decir que se ha logrado el objetivo?", requirió.
La francesa Nicole Ameline arremetió contra la jefa alterna de la
delegación mexicana, la directora del Inmujeres, Rocío García.
"¿No es acaso justo hacer de la violencia contra las mujeres una causa
de prioridad nacional? Usted ha reconocido la violencia e impunidad
que viven las mujeres y que llega a niveles insostenibles. ¿Tienen en
cuenta esta urgencia? ¿Tienen como prioridad acelerar la
coordinación?", planteó Ameline.
Otra experta, la española Soledad Murillo, manifestó su indignación
por la impunidad en las violaciones sexuales contra 26 mujeres en San
Salvador Atenco, en mayo de 2006.
"¿Cómo es posible que cuando las mujeres fueron violadas en el
traslado realizado por la policía, aún no haya un solo detenido?",
inquirió previo a que la delegación mexicana informara al Comité que
ya había dos personas arrestadas por los hechos.
El anuncio fue calificado por organizaciones de derechos humanos como
una "simulación" del Estado mexicano, y criticaron que no se avisara
de esas aprehensiones a las sobrevivientes de tortura sexual y a sus
familias.
Murillo cuestionó la incongruencia del Estado al tener una Fiscalía
para investigar la trata de personas, pero sin facultades contra el
crimen organizado. Pidió que se le explicara cómo a un tratante se le
aplican solo cinco años de prisión y a una mujer por abortar 35 años
de cárcel.
Entre las respuestas ambiguas de la delegación oficial, la responsable
de la Comisión Nacional contra la Violencia hacia las Mujeres, Dylcia
García, dijo que hay "acciones de impacto" para enfrentar la violencia
contra las mexicanas, y se limitó a presumir los bancos de datos de
mujeres desaparecidas y la aplicación de protocolos y alertas contra
ese delito.
El presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación,
Ricardo Bucio, y el subsecretario de Prevención y Participación
Ciudadana de Seguridad Pública federal, Facundo Rosas, solo enlistaron
leyes, programas, cursos de capacitación y hasta informes de trabajo
de sus dependencias.
Panorama desolador
En un hecho histórico, 113 organizaciones civiles presentaron 18
informes "sombra" o alternos al reporte oficial entregado por México
ante la Cedaw, para demostrar el incumplimiento de 20 recomendaciones
emitidas por el Comité desde 2006.
Los grupos ciudadanos acusaron el aumento de la discriminación y
violencia contra las mujeres debido al combate de la delincuencia
organizada y la militarización.
Criticaron que en las cuatro ocasiones que se solicitó la Alerta de
Violencia de Género, el gobierno federal se negó a otorgarla. Sobre el
feminicidio, el asesinato de la mujer por su condición de género,
advirtieron que entre 2007 y 2009 se incrementó 68 por ciento en todo
el país y continúa impune.
En derechos reproductivos, calificaron como "alarmantes" los altos
índices de muerte materna, en especial entre las indígenas que no
tienen fácil acceso a los centros de salud.
Respecto al aborto, las activistas observaron que aunque la
interrupción del embarazo por violación es legal, su acceso es casi
nulo sobre todo en 17 estados que reformaron sus constituciones para
"proteger la vida desde la concepción-fecundación".
A García, la directora de Inmujeres, no le quedó más que reconocer que
en México privan la desigualdad y la discriminación de género.
Pero la funcionaria se defendió: "Nunca habíamos avanzado tanto en
derechos humanos de las mujeres gracias a la alianza con los tres
poderes, los tres niveles de gobierno, y el apoyo de la mayoría de la
sociedad civil".
La Cedaw, instituida por la asamblea general de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), es uno de los mecanismos jurídicos
internacionales más importantes en la lucha contra la discriminación
de género, por lo que ha sido denominada como la "Carta" de los
derechos de las humanas.
La Cedaw detalla en qué consiste la discriminación contra las mujeres
y establece los lineamientos necesarios para erradicarla. Al
ratificarla, los Estados miembros se comprometen a consumarla a través
de medidas a nivel interno para eliminar las violaciones a los
derechos humanos de las mujeres.
Aída González, abogada mexicana exintegrante del Comité, señaló que la
aplicación de la Convención está sujeta al análisis internacional y,
por tanto, no le corresponde sólo al Estado miembro decidir si ha
cumplido o no con esas obligaciones.
El Comité está integrado por 23 personas elegidas escalonadamente por
la Conferencia de Estados miembros para un periodo de dos años.
Actualmente lo integran 22 expertas y un experto, de Finlandia.
González precisó que no se trata de representantes de los gobiernos,
sino de personas expertas y conocedoras de la Convención, en
particular sobre las condiciones de las mujeres, que actúan a título
personal e independiente.
Una función primordial del Comité es supervisar la aplicación de la
Cedaw y los progresos de los estados en su cumplimiento.
Con ese fin, los Estados deben presentar a la ONU informes periódicos
sobre las medidas legislativas, judiciales, administrativas o de
cualquier otra índole que hubieran adoptado para hacer efectivas las
disposiciones de la Convención y sobre los progresos que hubieran
alcanzado para tal fin.
Tales logros son examinados por el Comité de la Cedaw, que en todos
los casos, incluido el mexicano, dan a conocer posteriormente nuevas
recomendaciones para el Estado para avanzar en el fin de la
discriminación de las mujeres.
Por su parte, las organizaciones de la sociedad civil pueden realizar
informes "sombra" para contrapuntear el reporte de cada Estado, como
ha sucedido en el caso mexicano.
* Este artículo fue publicado originalmente por la agencia mexicana de
noticias de Comunicación e Información de la Mujer AC, Cimac.(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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