Big Mac, un menú poco olímpico Por Isabelle de Grave y Stephanie ParkerNUEVA YORK, 23 jul (IPS) - Cuando faltan pocos días para el inicio de los Juegos Olímpicos de
Londres, este viernes 27, las críticas a la ya tradicional asociación de
los organizadores con el patrocinador McDonald’s se colaron entre los
titulares.Este año no solo protestan activistas de la sociedad civil contra el
gigante de la comida rápida, sino también dirigentes políticos.
"Londres se ganó el derecho a organizar los Juegos de 2012 con la
promesa de dejar un legado para niños más sanos y activos", señaló
Jenny Jones, del Partido Verde, ante la Asamblea de Londres, de 25
miembros y dominada por el Partido Laborista.
"Pero el mismo Comité Olímpico Internacional (COI) que cedió la
organización a Londres insiste en mantener los acuerdos de patrocinio
con los proveedores de alimentos altamente calóricos que favorecen la
amenaza de una epidemia de obesidad", dijo Jones, quien propuso
excluir a McDonald’s y Coca-Cola, entre otros, de las empresas
auspiciantes.
La estrategia de mercadeo de McDonald’s significa que la inversión en
formación deportiva vaya de la mano de la venta de comida rápida a
bajo precio y con muchas calorías. En Gran Bretaña, la compañía
ofrece 117.000 dólares a los clubes locales de fútbol.
"McDonald’s se adelantó a las críticas contra su comida chatarra hace
30 o 40 años. Todas estas décadas estuvo construyendo una estructura
y buena voluntad para desviar las acusaciones sobre el impacto de sus
productos para la salud", dijo Sara Deon, de Corporate Accountability International, a IPS, y
subrayó que el patrocinio de los Juegos Olímpicos es un ejemplo de
esa política.
McDonald’s es patrocinador oficial de los Juegos Olímpicos desde
1976. Hace poco, la compañía logró ampliar su contrato con el COI
hasta 2020.
Cola-Cola también forma parte de los Juegos Olímpicos desde 1926.
Según Benjamin Seeley, del COI, la compañía "patrocina más de 250
actividades físicas y programas de educación nutricional en más de
100 países".
Más de 40 por ciento de los ingresos para la organización de la
competencia mundial dependen de esos acuerdos comerciales, y
McDonald’s y Coca-Cola son dos de los principales contribuyentes.
McDonald’s no respondió a las reiteradas solicitudes de comentarios
sobre la calidad de sus productos en relación con las necesidades
nutricionales de adultos, niños y niñas, y las críticas contra su
promoción de los Juegos Olímpicos.
Médicos y defensores de una buena alimentación también se mostraron
preocupados de que ambas compañías sean patrocinantes oficiales, en
especial en el marco del creciente problema de obesidad de Gran
Bretaña.
Activistas de la sociedad civil planearon boicotear el patrocinio de
McDonald’s por considerar que no se merece el prestigio de los Juegos
Olímpicos por proveer de grasas y azúcares, y por sus manipuladoras
iniciativas de mercadeo.
Ceci Charles-King, activista por la justicia nutricional, dijo a IPS
que le preocupa "el mensaje para niños y adultos. McDonald’s es
hidrógeno, sal y calorías vacías. Coca-Cola es azúcar, almíbar de
maíz rico en fructosa y calorías vacías".
La Academia de Colegios Reales de Medicina declaró
que el patrocinio del gigante de las hamburguesas difunde un mensaje
erróneo en Gran Bretaña, que concentra la mayor cantidad de personas
con sobrepeso de Europa. Veintidós por ciento de la población de ese
país es considerada obesa.
Al buscar los valores nutricionales del menú infantil para niños en
el sitio de Internet de McDonald’s Estados Unidos solo se encuentra
el contenido de calorías, grasas y proteínas, y se omite el de grasas
saturadas, sal, vitaminas y azúcares. Es necesario buscar la
información en otra sección.
"El alimento sigue teniendo mucha azúcar, grasa y sal. Las llamadas
‘opciones saludables’ no sirven para la gente que busca alternativas
realmente saludables", dijo Deon, de Corporate Accountability
International, a IPS.
"La fruta y el postre con avena y jalea de arce contienen más gramos
de azúcar que un Snickers" (barra dulce), señaló a modo de ejemplo.
"Son un poco más que un vehículo para vender productos con manteca y
pan: hamburguesas, papas fritas y gaseosas", añadió.
La inversión de McDonald’s en programas para promover la actividad
física "no alcanza para el cambio significativo que necesitamos para
atender la epidemia de enfermedades derivadas de la dieta, y la
compañía debe concentrarse en el asunto central y terminar el
mercadeo orientado a los niños", según Deon.
El restaurante de McDonald’s en la villa olímpica es el mayor del
mundo, con una capacidad para 1.500 personas. Se prevé que reciba a
unos 14.000 comensales al día durante los Juegos, y que distribuya
juguetes temáticos con los menús infantiles.
La directora ejecutiva de McDonald’s para el norte de Europa, Jill
McDonald, declaró que los atletas saben mejor que nadie lo que deben
comer.
"El COI se asocia con organizaciones que trabajan de acuerdo a los
valores del movimiento olímpico", dijo Seeley a IPS.
Pero este no es el primer año que las empresas patrocinantes de los
Juegos Olímpicos son criticadas. En 2008, defensores de derechos
humanos organizaron un boicot para poner fin a la participación de
McDonald’s y de otras compañías similares.
No solo las compañías que venden alimentos reciben críticas.
Dirigentes y atletas indios no participarán en las ceremonias de
apertura y clausura de los Juegos Olímpicos en protesta por el
patrocinio de Dow Chemical.
La empresa es propietaria de Union Carbide, cuya filtración de gas en
1984 en la central ciudad india de Bhopal, causó la muerte de más de
22.000 personas, y la contaminación del suelo y de las fuentes de
agua que llevará muchos años limpiar.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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