RD CONGO Paraíso de la biodiversidad en problemas Por Baudry Aluma BUKAVU, RD Congo, jul (IPS) - Tesoro vital para la regulación del cambio climático, la República
Democrática del Congo (RDC) es el quinto país con mayor biodiversidad
del mundo. También es el que cuenta con más variedad de mamíferos y
aves, y el tercero con más vida vegetal de África.Los analistas consideran a la RDC como una de las más importantes
para el futuro del planeta. Sin embargo, necesita un fuerte marco
legal e institucional que garantice soluciones sostenibles para la
conservación de estos recursos naturales inmensos, pero amenazados.
La RDC se ubica en el último puesto entre los 187 países incluidos en
el Informe sobre Desarrollo Humano 2011, titulado "Sostenibilidad y
equidad: Un mejor futuro para todos", que ofrece muchos motivos para
ese bajo desempeño. Entre ellos, las falencias en materia de
gobernanza, la recurrencia de los conflictos armados, particularmente
en el este, inadecuados servicios ambientales y falta de inversiones
públicas.
Las cuencas de los ríos Congo y Nilo, que nacen en la región de Kivu,
en el oriente de la RDC, necesitan atención urgente para estabilizar
los ecosistemas acuáticos y terrestres.
El desplazamiento de cientos de miles de personas a raíz de sucesivas
guerras ha ejercido presión sobre bosques y ríos, dado que la
población local busca refugio y un medio de supervivencia.
Los grupos armados han contribuido directamente con los daños
ambientales, a través de la caza furtiva y de la minería y la tala
sin regular.
Sin embargo, es posible revertir esta tendencia, según José Endundo,
exministro de Ambiente, quien dijo que la política de recursos
naturales de la RDC ha recorrido un largo trecho.
En un discurso pronunciado en marzo en Kinshasa ante un comité
directivo que desarrolla políticas nacionales de conservación, manejo
de bosques y biodiversidad, Endundo dijo que en agosto de 2002 el
país implementó un nuevo código forestal que incorporó modernos
principios de manejo de recursos naturales y convenciones ambientales
internacionales.
Hasta 1982, cuando el gobierno presentó un primer borrador para
reformar la legislación forestal, el sector estaba regulado por una
ley de la era colonial, de 1949, cuya aplicación estaba resultando
complicada a la luz de los cambios políticos, económicos, sociales y
culturales que experimentaba el país.
Algunos expertos congoleños consideran que el código forestal de 2002
es ambicioso, pero advierten que no fue seguido de una implementación
en el terreno.
Sin embargo, Endundo insistió en que el país ha avanzado mucho.
Según el director de investigaciones y planificación del Ministerio
de Ambiente, José Ilanga, se han implementado muchas reformas
importantes.
Por ejemplo, se retiraron casi 3.000 agentes forestales para permitir
reclutar a unos 1.000 nuevos funcionarios más calificados, aumentando
la cantidad de personal formado en universidades y capaz de
responder, en una proporción de 10 por ciento, a los modernos
desafíos ambientales del país.
Al parlamento se presentó un nuevo proyecto que cubre el manejo y la
protección del ambiente, la conservación de la naturaleza y el
turismo. También se prevé la pronta aprobación de una nueva Ley de
Agua.
En el terreno, el Ministerio ha puesto en marcha importantes
proyectos que han resultado exitosos, incluido el Programa de
Monitoreo Satelital de la Cobertura Forestal, con apoyo de Japón.
En una entrevista telefónica, Marc Kabunda, director de parques del
Instituto Congoleño para la Conservación de la Naturaleza, dijo que
se crearon varias nuevas áreas de conservación.
Según Kabunda, el Proyecto de Rehabilitación de Áreas Protegidas se
creó en 2005, y cubre 16 reservas, entre ellas cinco zonas piloto:
Salonga, Virunga, Garamba, Upemba y Maiko. Es financiado
conjuntamente por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (más
conocido por sus siglas en inglés, GEF) y por el Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Además, políticos y otros actores se han concientizado sobre la
importancia de considerar el cambio climático al elaborar políticas y
programas para el desarrollo.
Ilanga dijo que la cuenca del Congo, que ocupa 125 millones de
hectáreas, cubre la mitad de la superficie del país y representa 47
por ciento de los bosques tropicales del continente, o sea seis por
ciento del total mundial.
La cuenca se extiende más allá de las fronteras de la RDC, y abarca
la República del Congo, Camerún, Gabón, la República Centroafricana y
Angola.
Pero el ambiente de la RDC está seriamente amenazado por el previsto
aumento de la explotación minera y petrolera en los años venideros.
El oriente del país, particularmente la región de Kivu, goza de
abundantes aguas y lagos, que incluyen las ricas reservas pesqueras
del lago Tanganica.
La región también es rica en petróleo, metano, coltán, oro y
diamantes. Pero tiene necesidades especiales de protección ambiental
debido a la recurrencia de los conflictos armados. Las guerras han
brindado una fachada para que los grupos armados exploten valiosos
minerales y muchos tipos de madera sin respetar ninguna regulación.
El país ya siente los efectos de la destrucción ambiental. Esta se
manifiesta en la degradación de los bosques y la erosión del suelo,
que se ven agravados por las consecuencias del cambio climático en la
cuenca del Congo, con intensas olas de calor e irregularidades en la
duración de las temporadas lluviosa y seca.
Según el ambientalista Patrick Nyamatomwa, de Kivu del Sur, por el
momento la RDC dista de cumplir los estándares internacionales en
materia de manejo sostenible de los bosques.
A los operadores forestales solo les interesa obtener dinero a costa
de la sostenibilidad ecológica y dejando de lado las necesidades de
las comunidades que viven en esas zonas.
* Este artículo es parte de una serie apoyada por la Alianza Clima y Desarrollo (CDKN).(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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