FINANZAS Unctad aconseja inversiones sostenibles Por Marcela ValenteBUENOS AIRES, 5 jul (IPS) - Las inversiones extranjeras directas deben estar dirigidas especialmente
al desarrollo sostenible de los países receptores, planteó la Unctad al
presentar este jueves 5 su informe anual. "Es un cambio de óptica. Se aboga por una nueva generación de
políticas de inversión que no solo se preocupen por atraerla sino
también por maximizar los efectos esperados", dijo a IPS el economista
argentino Fernando Porta.
Este académico del Centro Redes de investigación para el desarrollo
interpretó así la novedad principal del mensaje incluido en el reporte
de la Unctad (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y
Desarrollo) sobre inversiones presentado este jueves 5 en Buenos Aires
y otras capitales del mundo.
El "Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2012" está subtitulado
como "Hacia una Nueva Generación de Políticas de Inversión". A pedido
de los países, hace una reevaluación sobre la atracción de capital y
las necesidades del desarrollo.
"Los acuerdos de protección de inversiones empiezan a contemplar en
mayor medida el interés de los estados parte", señaló Porta. "La idea
es mantener el clima favorable a la inversión, pero dentro de una
agenda de desarrollo explícita", remarcó.
En el marco de esta idea, el informe lanza un nuevo indicador que
pretende vincular la inversión extranjera directa con sus efectos en
el desarrollo. "Antes, los indicadores eran básicamente cuantitativos.
Esto es un intento de mejorar", comentó.
El reporte señala que en 2011 la inversión extranjera directa en el
mundo creció 16 por ciento, respecto de 2010, pero prevé un
estancamiento para este año debido a la incertidumbre por la crisis
financiera internacional y una leve recuperación después.
Los países en desarrollo y las llamadas economías de transición
acaparan 51 por ciento de los flujos de capitales, aunque con
disparidades. En los países industrializados también hubo un desempeño
muy heterogéneo en la captación.
Crecieron las inversiones en China e India, pero cayeron en Asia
occidental y en Medio Oriente. En África el mayor volumen lo captó la
región subsahariana, especialmente Nigeria y Sudáfrica, y
retrocedieron los países del norte.
En cuanto a América Latina, las inversiones extranjeras aumentaron en
promedio 16 por ciento el año pasado, pero el desequilibrio es
importante, puesto que América del Sur registró un incremento de 34
por ciento y América Central solo cuatro por ciento, mientras que el
resto fue para el Caribe insular.
Donde más crecieron en relación al período anterior es en Brasil y en
Colombia.
Según el estudio, este incremento de inversiones en América del Sur se
debe principalmente a la expansión de sus mercados de consumo, a las
tasas de crecimiento económico relativamente altas y a su riqueza en
materia de recursos naturales.
También se registró un crecimiento moderado en Argentina, Chile y Perú
y, en cambio, en México hubo una caída. Para Porta, la mayor actividad
está relacionada con la reinversión de utilidades para el
aprovechamiento de mercados internos.
"En Argentina y Brasil hay un relativo fomento de inversiones
industriales y barreras comerciales que permiten hacer reservas de
mercado y, entonces, las empresas tienden a saltar esas trabas
ampliando la capacidad local de producción", explicó.
El informe destaca que en la región hay un repliegue de flujos de
Estados Unidos y la Unión Europea y una avanzada de Asia, tanto de
países emergentes como de Japón, y también, cada vez más, de otros
estados de la región como Brasil, México y Colombia.
En casi todos los casos predominan los proyectos de aumento de la
capacidad productiva y, en menor medida, los flujos que van a las
adquisiciones y fusiones. Aunque en el caso de Chile, sí predominan
estas últimas.
En los países industrializados, las inversiones crecieron hacia
Estados Unidos y Canadá, en Europa en menor medida, con debilitamiento
fuerte en países en crisis como España, Portugal y Grecia, y cayeron
en Japón.
El reporte subraya además la elevada liquidez de las empresas
transnacionales -se estima superior a los cinco billones de dólares- y
destaca la potencialidad que tienen para financiar el desarrollo en
momentos de crisis.
Otro elemento de la internacionalización son los fondos soberanos, de
125.000 millones de dólares. Esos fondos de los Estados, que hace tres
o cuatro años no existían como potencial de inversión, hoy son seis o
siete por ciento del total, dijo Porta.
El análisis observa mayor tendencia a aplicar restricciones. "La
liberalización y la promoción de las inversiones siguen siendo
objetivos principales, pero numerosos países sienten la necesidad de
reajustar las políticas de ‘puertas abiertas’", señala.
Al respecto, sostiene que los acuerdos bilaterales de inversión
perdieron impulso y, en su lugar crecen los que tienen alcance
regional. Apunta además que en 2011 se dieron 46 casos de nuevos
conflictos relativos a tratados bilaterales.
Algunos de esos casos cuestionan políticas públicas nacionales claves,
por lo que los Estados manifestaron un descontento creciente con
respecto a las formas de resolución de conflictos entre Estados e
inversores y sugieren reformas, advierte.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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