"Fracasar no es una opción para Río+20" IPS entrevista al diplomático singapurense TOMMY KOH, clave en la preparación de Río-92NUEVA YORK, 23 may (IPS) - La Cumbre de la Tierra, realizada en 1992 en Río de Janeiro, fue
descrita como una de las mayores conferencias internacionales de la
historia de la ONU. Pero al igual que con los preparativos para Río+20,
las negociaciones se sucedieron entonces hasta casi el comienzo del
encuentro.Los 20.000 participantes a la histórica cumbre, entre ellos más de
100 gobernantes, reafirmaron de forma inequívoca que el ambiente
forma parte integral del desarrollo, aprobó la Agenda 21, un plan global de acción para el
desarrollo sustentable, y también la Declaración de Río sobre Ambiente y Desarrollo.
En 1992 se aprobó, además, la Convención Marco de las Naciones Unidas
sobre Cambio Climático y el Convenio sobre Biodiversidad, y creó la
Comisión de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible.
El embajador Tommy Koh, presidente del Comité Preparatorio de la
Cumbre de la Tierra, reconoció que las prolongadas negociaciones
"fueron muy difíciles", y que se extendieron hasta el último segundo.
Koh recordó que hubo cuatro sesiones, dos en Ginebra, una en Nairobi
y otra en Nueva York, y que para las últimas negociaciones ya estaban
con el agua al cuello, pues los líderes mundiales estaban por llegar
a Río de Janeiro.
"El último día, las negociaciones duraron toda la noche hasta las
seis de la mañana del otro día", describió, refiriéndose a las
reuniones de junio de 1992. Entonces "no sabía si lo lograríamos o
no", añadió.
"En tanto que presidente de las negociaciones en Río de Janeiro,
estaba decidido a lograrlo y a superar las divisiones y otros
obstáculos con paciencia, determinación y un fuerte liderazgo
colectivo", indicó.
Koh también fue embajador de su país en Estados Unidos y presidente
de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar,
donde se adoptó un tratado internacional sobre los océanos en los
años 80.
Dos décadas después se prepara la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Desarrollo Sostenible o Río+20, del 20 al 22 de junio, a la
que concurrirán unas 70.000 personas, entre ellas incluidas 100
gobernantes, es decir más del triple de hace dos décadas, según el
secretario general de la ONU (Organización de las Naciones Unidas),
Ban Ki-moon.
IPS: ¿Cómo caracterizaría los logros y los fracasos de la Cumbre
de
la Tierra? ¿Podría decir que arrojó resultados duraderos y tangibles?
TOMMY KOH: Hubo un cambio de paradigma en el mundo. Gracias a esa
cumbre, los 193 estados miembro de la ONU tienen un ministerio de
ambiente o agencias de protección ambiental. En todos los países, el
desarrollo sustentable es la norma.
IPS: ¿Qué impacto tuvo en el Sur en desarrollo?
TK: En el mundo en desarrollo no hay lugar para los que creen en el
desarrollo a cualquier precio o en hacerse ricos primero y limpiar
después. Creo que esos son logros tangibles de la Cumbre de la
Tierra.
IPS: Dos décadas después hay escépticos que señalan que el
ambiente
global fue de mal en peor por la contaminación de gases invernadero,
el cambio climático, la deforestación, el consumo ostentoso de
alimentos, agua y energía, el crecimiento de población y la
destrucción gradual de ecosistemas marinos. ¿Qué opinión le merece
esto?
TK: Es una verdad lamentable que no hayamos logrado a escala global
reducir las emisiones de gases contaminantes ni enlentecer la pérdida
de bosques, de hábitats naturales y de biodiversidad ni logrado una
buena gestión de los océanos. Pero a escala nacional y regional, hubo
avances significativos.
En Singapur, por ejemplo, el amor a la naturaleza y el deseo de vivir
en armonía con ella van en aumento. A pesar de nuestra alta densidad
poblacional, 47 por ciento de nuestro territorio tiene una vegetación
exuberante.
Singapur también encabezó una iniciativa para conseguir apoyo de
todas las partes del Convenio sobre Biodiversidad para adoptar el
Índice de Biodiversidad de la Ciudad de Singapur. Logramos un
tremendo avance en el uso eficiente de agua y reciclado de aguas
residuales.
La opinión pública está totalmente a favor de la tendencia a
construir de edificios verdes, dispositivos de bajo consumo y
tecnologías verdes.
IPS: El actual Comité Preparatorio sigue dividido, también según
la
línea Norte-Sur, sobre el plan global de acción hacia un futuro
sostenible que será adoptado el mes que viene. ¿Cuán difícil fueron
las negociaciones para la Agenda 21? ¿Algún consejo para quienes
están en esa labor ahora?
TK: El mundo se volvió más interdependiente pero, al mismo tiempo,
más dividido. Estados Unidos afronta una recuperación débil y una
elección presidencial. La Unión Europea (UE) busca restaurar la
confianza del euro para reducir su deuda soberana y estimular el
crecimiento.
Son tiempos difíciles para Occidente. Les costará tomar decisiones
difíciles y asumir compromisos. Pero hay mucho en juego. Fracasar no
es una opción. Confío en que Río+20 será un éxito.
IPS: ¿Cómo hizo la Cumbre de la Tierra para cumplir las demandas
de
fondos de los países en desarrollo?
TK: Las reclamos se cumplieron de tres formas: mediante la creación
del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (http://www.thegef.org/gef/)
(GEF, por sus siglas en inglés), el aumento de la asistencia oficial
al desarrollo, y, especialmente, al desarrollo sustentable, y los
compromisos con varias instituciones internacionales financieras y de
desarrollo.
IPS: ¿Qué influencia tuvo el informe de la Comisión Brundtland
sobre
ambiente global sobre la Cumbre de la Tierra?
TK: Fue una inspiración para mí y mis colegas.(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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