EEUU Trabajadores y estudiantes reclaman unidos Por Haider RizviNUEVA YORK, 2 may (IPS) - Las calles de grandes ciudades de Estados Unidos fueron copadas por
decenas de miles de personas en protesta por la creciente y corrosiva
influencia del dinero en la política nacional, el despilfarro en el
presupuesto militar y los problemas de empleo y de vivienda."¿Por qué dejar 18 millones de viviendas vacías cuando hay tres
millones de personas sin hogar?", preguntó Pham Binh, activista del
movimiento Ocupa Wall Street (OWS), refiriéndose a las ejecuciones hipotecarias masivas desde la crisis
financiera y económica que comenzó hace más de cuatro años en este
país y se propagó al resto del Norte industrializado.
Las ganancias de las empresas de la bolsa de valores de Wall Street
aumentaron 720 por ciento entre 2007 y 2009, mientras que el valor de
las casas de los ciudadanos de a pie cayeron 35 por ciento en el
mismo periodo.
Trabajadores, estudiantes y activistas de OWS convocaron para el
martes 1 a una marcha en Wall Street, centro financiero de Nueva
York, donde operan muchas compañías multimillonarias que influyen en
la toma de decisiones del gobierno a través de sus grupos de presión.
Cada 1 de mayo se celebra en el mundo el Día Internacional de los
Trabajadores en recuerdo de la masiva huelga de obreros
estadounidenses realizada ese día de 1886 en reclamo de jornadas
laborales de ocho horas, que derivó luego en represión, juicios
fraudulentos y ejecuciones. Ocho líderes sindicales de esas protestas
quedaron en la historia como los Mártires de Chicago.
Paradójicamente, Estados Unidos es uno de los escasos países donde no
se instauró esta conmemoración y, en reemplazo, impuso como el Día
del Trabajo (Labor Day) cada primer lunes de septiembre.
El OWS organizó para ese día una concentración en la que los oradores
denunciaron el despilfarro de dinero en las intervenciones militares
de Estados Unidos en el extranjero y los drásticos recortes a los
sistemas de salud y educación, así como la falta de fuentes de
trabajo y de medidas para aliviar la pobreza.
"Hablan de recesión económica", señaló Charles Twist, uno de los
participantes de la protesta. "Es una crisis fabricada. El Servicio
Postal dice que hay una crisis financiera. Pero es mentira. Tienen
75.000 millones de dólares para los sobresueldos por beneficios de
salud para jubilados", añadió.
"Tienen todo ese dinero e igual quieren privatizar. Básicamente, el
uno por ciento de la población que está en Wall Street está detrás de
esto", sostuvo Twist, quien trabaja en el Servicio Postal desde hace
más de una década.
"Si privatizan el Servicio Postal, miles de comunidades se verán
afectadas en todo el país. En tanto que funcionario de esa
dependencia sé cuánta gente envía paquetes a Ghana, Chile y República
Dominicana", apuntó.
Al lado de él, Kendall Jackson, activista por el derecho a la
vivienda, señaló que más de 40.000 personas se ven obligadas a vivir
en refugios en Nueva York. "¿Por qué?", preguntó. "Entre ellos hay
16.000 niños y niñas", afirmó.
"El uno por ciento de Wall Street no solo deja a miles de personas en
la pobreza y sin hogar, sino que destruye el futuro de nuestros
niños", indicó.
"Mira ese edificio feo", dijo señalando una sucursal del Bank of
America. "Hace unos años había un pequeño comercio de telas".
Según el Departamento de Economía de la Universidad de Berkeley,
California, el estado de Nueva York devuelve 15.000 millones de
dólares al año en impuestos a la transferencia de valores a Wall
Street.
Una posible fuente de ingresos para el estado se pierde a manos del
uno por ciento de la población de Nueva York, cuyas ganancias
ascienden a 44 por ciento de los ingresos de este estado.
Los manifestantes llevaban pancartas denunciando la problemática de
los universitarios que tienen dificultades para hacer frente a los
aumentos de cuota, así como la de los inmigrantes sin documentos que
trabajan varias horas para poder sobrevivir.
Yoko Liriano, estudiante de psicología de la Universidad de la Ciudad
de Nueva York, es una de las que no sabe si podrá terminar la carrera
porque tiene que trabajar más de 32 horas por semana para pagar las
cuotas.
"Trabajo seis días a la semana. Además de la renta, tengo que pagar
700 dólares al mes. Solo piénsalo. El gobierno de Estados Unidos paga
30 millones de dólares en asistencia militar a Filipinas", cuestionó.
Dinae Anderson, estudiante de secundaria en Manhattan, se mostró
preocupada en el mismo sentido que Liriano por la indiferencia del
gobierno ante la necesidad de invertir en educación. "Tenemos que
mantener esta lucha", añadió.
Antes de la marcha hacia Wall Street, muchos oradores de comunidades
inmigrantes expresaron su preocupación por las deportaciones y la
falta de protecciones laborales.
"Los trabajadores están en la mira. Somos explotados, nos pagan mal y
nos insultan. Marchamos por todas las personas oprimidas", dijo
Patricia François, una empleada doméstica que llegó al país
procedente de la región del Caribe, quien participa en las marchas
del 1 de mayo desde hace cinco años.
Desde el año pasado, cuando el OWS comenzó a organizar protestas en
Nueva York, cientos de activistas fueron detenidos y maltratados por
la policía. No se registraron disturbios, pero la fuerza de seguridad
realizó un fuerte despliegue de efectivos, incluso dispuso de un
helicóptero para vigilar a los manifestantes.
Según uno de participantes, la concentración del martes fue una de
las mayores en décadas. "Es un buen comienzo para hacer frente al uno
por ciento que gobierna", indicó.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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