Crisis en Siria salpica a poblados libaneses Por Mona AlamiQAA, Líbano, 13 abr (IPS) - Pocos kilómetros separan a las localidades libanesas de Ersal y Qaa de
la frontera con Siria. Ambas luchan por no ser arrastradas al conflicto
en el vecino país.La inestabilidad ha aumentado en la zona a lo largo de las
semanas. Ambas localidades fueron afectadas también por los
bombardeos intermitentes del ejército sirio. La situación sigue tensa
a pesar del nuevo cese del fuego.
Fuentes oficiales de Líbano ahora denuncian incursiones del
ejército sirio en Masharii Qaa, zona urbana en la frontera
constituida por Ersal, pueblo de mayoría sunita, y Qaa,
predominantemente cristiano.
Ersal apoya a la oposición siria, mientras que los residentes de
Qaa la ven con escepticismo.
La proximidad con Siria ha convertido a la zona en un escondite
ideal para quienes huyen de la violencia en ese país, afectando la
vida diaria de los dos pueblos.
En las últimas dos semanas, la frontera norte de Líbano fue objeto
de intensos ataques con mortero del ejército de Siria. A fines de
esta semana, el camarógrafo Ali Shaaban, de la estación nacional de
televisión libanesa New TV, fue asesinado en Wadi Khaled.
"Ersal nos está causando problemas porque respalda a los
terroristas sirios", opinó Saadeh Toum, exalcalde de Qaa, quien
asegura que la localidad vecina da refugio a miembros del rebelde
Ejército Libre Sirio (ELS).
Pero en Ersal, los residentes niegan estar apoyando directamente a
los opositores al régimen de Bashar Al Assad. "No hay miembros del
ELS en la zona", aseguró Abu Wadi, activista sirio que administra una
clínica clandestina en Líbano y responsable de una red de trenes
subterráneos en la zona.
"El único apoyo que le damos a la oposición (siria) es con
botiquines de primeros auxilios, medicamentos y comida. No hemos
ingresado ni sacado nada de contrabando por la frontera en la última
semana", agregó.
No obstante, en ese pueblo, a pocos kilómetros de la azotada
ciudad siria de Homs, la oposición a Assad estableció una base en lo
que antes era un negocio de reparación de computadoras. El lugar se
parece más a la oficina de una organización no gubernamental. Mujeres
sirias entran y salen pidiendo ayuda humanitaria.
Un mes atrás, un camión salía cada dos días cargado con 200 panes
hacia un destino secreto en Homs. "Les suministrábamos a los
oficiales del ELS su ración diaria de pan", dijo a IPS un residente
del pueblo que pidió anonimato.
Por su parte, un oficial del ejército libanés señaló: "Desde el
comienzo del levantamiento en Siria, Masharii Qaa se ha convertido en
un refugio de contrabandistas, sin importar su filiación política".
El militar participó hace dos semanas del arresto de 10 hombres en el
valle de Bekaa que intentaban ingresar armas, granadas y morteros a
Siria.
En Ersal, tanto los residentes como los refugiados sirios anhelan
que se derrita la nieve de la cadena montañosa en la frontera.
"Hasta ahora, nuestra única conexión con Siria ha sido a través de
Masharii Qaa, fuertemente vigilada por las fuerzas sirias y las
libanesas. Apenas se derrita la nieve, podremos acceder a Rif
Dimashk, un suburbio de Damasco. Al ejército le resultará imposible
controlarlo", dijo Ahmad, otro sirio que huyó de su país.
La tensión entre los residentes de Qaa y sus vecinos en Ersal
también refleja la desconexión que tienen estas dos localidades con
el gobierno central.
Según Mohamad Ezzedine, funcionario de la municipalidad de Ersal,
las únicas entidades que distribuyen ayuda humanitaria en la zona son
organizaciones islámicas financiadas por Arabia Saudita y Qatar.
La Comisión Libanesa de Rescate, encargada de atender a los
refugiados, no tiene presencia en Masharii Qaa, aunque sí está activa
en la norteña región de Wadi Khaled.
Según el activista libanés Abou Mohamad Ali Oueid, hay unas 185
familias sirias refugiadas en Ersal. "La mayoría se hospedan con
familias locales, pero se han quedado más tiempo de lo que esperaban
debido a que la crisis continúa. No tenemos otra solución que colocar
tiendas de campaña en nuestras propiedades privadas, ya que el
gobierno se niega a instalar un campamento adecuado", añadió.
El problema se ve agravado por una serie de intentos de secuestro,
por parte de combatientes prosirios, a ambulancias que transportan
refugiados a los hospitales, dijo el activista por los derechos
humanos Nabil Halabi.
Dentro de la propia localidad de Ersal, ubicada en una zona que
antes presentaba las más alta tasas de pobreza en Líbano, las
tensiones aumentan porque los refugiados sirios comienzan a ocupar
puestos de trabajo en la agricultura y en la construcción.
Los sirios "están dispuestos a trabajar por medio salario, y esto
agrava las tensiones. Eso constituye una fuente adicional de presión
en una región ya muy tensa", dijo Oueid.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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