TECNOLOGIA-CHINA: Orgullo nacional sube al espacio Por Antoaneta BezlovaBEIJING, 15 oct (IPS) - China rompió hoy más de 40 años de
dominación galáctica de Estados Unidos y Rusia al lanzar su
primera nave tripulada al espacio, en un hecho que infló de
orgullo nacionalista al gobierno y a la mayoría de la población.
A las 9 a.m. hora local, un único astronauta partió hacia el
espacio para situarse en órbita a unos 200 kilómetros de distancia
de la Tierra.
La nave Shenzhou V (”Nave divina”) despegó en el centro de
lanzamiento de Jiuquan, cerca del desierto de Gobi, y se prevé que
regrese después de 21 horas en órbita.
El primer chino en el espacio es el teniente coronel Yang
Liwei, de 38 años, miembro del militar Equipo Chino de
Astronautas.
La agencia estatal de noticias Xinhua informó con orgullo que
Yang ”fue entrenado en el país”. Informes iniciales indicaron que
dos de los tres astronautas seleccionados en principio para el
histórico vuelo tripulado se formaron junto a colegas rusos en el
centro espacial de Star City, cerca de Moscú.
”He esperado este momento desde que era niño”, declaró Chen
Lan, un antiguo observador del programa espacial chino. ”Esto
significa que China ha logrado conquistar la última frontera”,
agregó.
El lanzamiento de la nave Shenzhou V se produjo un día después
de una sesión plenaria del Comité Central del gobernante Partido
Comunista, en la que el presidente Hu Jintao manifestó su ambición
de realizar un gobierno innovador, moderno y populista.
La sesión aprobó un amplio plan de reformas económicas
destinadas a convertir a China en una economía de mercado
plenamente desarrollada.
Para un gobierno formado casi exclusivamente por ingenieros de
profesión, el costo del lanzamiento espacial se justifica por el
orgullo nacionalista que genera.
A diferencia de Mongolia y países de Europa oriental, China
rechazó en varias ocasiones ofrecimientos de ayuda de la extinta
Unión Soviética para enviar un hombre al espacio, y se apresuró
para superar a India en la carrera espacial por sí misma.
Luego del exitoso lanzamiento de Shenzhou V, Beijing se propone
enviar un ser humano a la luna para 2010 y establecer su propia
estación espacial. También quiere su propio telescopio Hubble y un
laboratorio espacial.
Autoridades chinas destacaron que todos los equipos a bordo de
Shenzhou V fueron fabricados en China.
”La tecnología espacial china fue creada por China”, subrayó
Xie Guangxuan, ex director del Departamento de Diseño de Cohetes,
en declaraciones al diario Beijing Youth Daily.
”Empezamos después de Rusia y Estados Unidos, pero es
sorprendente la rapidez con que lo hicimos”, resaltó.
Hu, que estuvo presente en el sitio del lanzamiento, lo
describió como ”un honor para nuestra madre patria... y un paso
histórico del pueblo chino en sus esfuerzos por alcanzar la cumbre
mundial de la ciencia y la tecnología”.
Si la misión espacial termina con éxito, será un triunfo para
las fuerzas armadas.
El programa espacial chino es una de las pocas partes exitosas
del vasto y costoso complejo militar industrial creado a
principios de la década de 1960 por el entonces presidente Mao
Zedong.
En el auge de la guerra fría, el complejo llegó a emplear a 16
millones de personas, entre ellas dos millones de científicos.
Mao Zedong lanzó el programa espacial y un proyecto para
desarrollar armas nucleares en la creencia de que la supremacía
militar sería la única forma de competir con los enemigos
ideológicos.
Mientras millones de chinos morían durante la gran hambruna de
1959-1961, el programa espacial recibía generosos fondos.
Ese período culminó con el lanzamiento del primer satélite
chino en 1971, que dio la vuelta a la Tierra emitiendo el himno
comunista chino, ”Oriente es rojo”.
El actual programa espacial empezó en 1992, dirigido y
estimulado por el ex presidente Jiang Zemin.
Jiang, también ingeniero de profesión, veía en el programa
espacial chino un símbolo de la marcha del país hacia la
modernización.
El mandatario insistió en que China debía llegar al espacio
para desarrollar su industria de las telecomunicaciones, pero
también para asegurarse de que el espacio no se transformara en un
campo de batalla inalcanzable en eventuales conflictos.
Se esperaba que Jiang, que actualmente es jefe del ejército y
conserva gran influencia política, estuviera presente en el sitio
del lanzamiento para felicitar a Yang Liwei y reivindicar su
propio crédito en este hito nacional.
Sin embargo, fue Hu Jintao el que saludó al astronauta, en otra
señal de que el actual gobierno está decidido a ganarse el apoyo
popular logrando una antigua ambición nacional.
Hu llamó a Yang Liwei un ”guerrero” que llegará al espacio
exterior para realizar el ”sueño del milenio” del pueblo chino, y
le pidió que tuviera la cabeza fría y fuera valiente al realizar
esa ”misión gloriosa y sagrada”.
El orgullo nacionalista parece haber acallado las voces de los
críticos que sostienen que el programa espacial es un esfuerzo
demasiado costoso y fuera de lugar, que sólo representa lo que
otros países alcanzaron hace ya cuatro décadas.
Interrogado sobre el precio del viaje galáctico en un país
donde millones de personas ganan menos de un dólar al día, el
contratista de construcción Ma Bin se encogió de hombros.
”Esto no es Estados Unidos, donde el dinero procede de los
contribuyentes. Este es dinero del Partido Comunista, y hacen con
él lo que quieren. Es muy bueno que lo inviertan en algo que nos
llena de orgullo”, respondió, aunque el Partido Comunista y el
Estado son casi sinónimos en China.
Chen Lan, un observador del programa espacial, estuvo de
acuerdo. ”Si esperáramos a que el producto interno bruto sea igual
al de Estados Unidos para enviar un ser humano al espacio, sería
demasiado tarde”, dijo.
”La conquista del espacio requiere esfuerzos acumulados en un
largo período de tiempo. Si China quiere ser protagonista en el
mundo, debe asociarse al club espacial ahora, y no después”,
concluyó. ((FIN/2003) Envíe sus comentarios al editor |