Álvaro Uribe cedió el 7 de agosto la Presidencia a su ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. Con la zanahoria del “Gobierno de Unidad Nacional”, Santos logró sumar fuerzas, que le auguran una cómoda gobernabilidad.
Aunque centró su campaña en el continuismo, hay expectativa sobre cuánto va a parecerse a su antiguo jefe, y qué hará con la “seguridad democrática”, los resurgidos grupos paramilitares, la “parapolítica”, el espionaje de opositores y las tensiones con países vecinos, en particular Venezuela.
Otras interrogantes se abren sobre su actitud ante la justicia, con la que su antecesor se enfrentó hasta el insulto, y ante la crisis humanitaria colombiana, que sigue siendo la peor del continente. |