DÍA DEL AMBIENTE: Mercado de carbono echa el freno

El mercado del carbono, un mecanismo comercial propuesto por el Protocolo de Kyoto para reducir las emisiones de gases causantes del calentamiento global, echó el freno tras cinco años de crecimiento.

"La situación es oscura. Los proyectos realizados en el marco del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) han caído 46 por ciento hasta situarse en 2010 en 1.500 millones de dólares", alertó el enviado especial del Banco Mundial de Cambio Climático, Andrew Steer, en la octava edición de Carbon Expo que concluyó este viernes 3 en la ciudad española de Barcelona.

El MDL es uno de los instrumentos de flexibilidad incluidos en el Protocolo de Kyoto que permite a los países industrializados cumplir con parte de sus compromisos de reducción de emisiones mediante la financiación de proyectos en naciones en desarrollo, beneficiándose éstas de la transferencia de tecnologías limpias.

Al hacer esas inversiones, las empresas de los países industriales obtienen certificados de reducción de emisiones con los que "compensan" la contaminación doméstica que deberían abatir.

Obligadas por el Protocolo de Kyoto, 35 naciones industrializadas deben recortar sus emisiones de gases de efecto invernadero en el quinquenio 2008-2012 a volúmenes 5,2 por ciento inferiores a los que emitían en 1990.
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Pero ni esa meta se está cumpliendo ni los negocios del mercado de carbono despegaron como se esperaba.

El crecimiento se detuvo "en un momento especialmente inoportuno, ya que 2010 fue el año con temperaturas más elevadas desde que se tienen datos, mientras que las emisiones a escala global continuaron creciendo", declaró el especialista financiero del Banco Mundial, Alexandre Kossoy, en la presentación en Carbon Expo del informe anual "Estado y Tendencias del Mercado del Carbono 2011", elaborado por el organismo.

Según la Agencia Internacional de Energía, las emisiones de dióxido batieron todos los límites en 2010, alcanzando unas 30,6 gigatoneladas, cinco por ciento superiores que el anterior récord alcanzado en 2008, cuando llegaron a 29,3 gigatoneladas.

El estudio del Banco Mundial revela que el valor total del mercado del carbono descendió respecto a 2009 tras cinco años de crecimiento, alcanzando en 2010 unos 142.000 millones de dólares. En 2009 se había expandido seis por ciento llegando a 144.000 millones de dólares.

La secretaria de Estado (ministra) para el Cambio Climático de España, Teresa Rivera, reconoció que "estamos en un momento crítico", a más de 10 años del lanzamiento del mercado del carbono y cuando falta uno para que expire el primer periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto.

A finales de 2011 se celebrará en la ciudad sudafricana de Durban la 17 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 17), en la que se decidirá el futuro del Protocolo de Kyoto.

"Hemos visto éxitos, pero también desapego político, dificultades técnicas y dudas", dijo Rivera, quien lamentó la pérdida de valor de "una herramienta inventada para facilitar recursos financieros a países en vías de desarrollo".

Entre las causas de la falta de confianza en el mercado de emisiones, el presidente y consejero delegado de la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones (IETA por sus siglas en inglés), Henry Derwent, aludió a una combinación de "recesión económica, el lento progreso de las negociaciones internacionales y el pesimismo sobre el compromiso de Estados Unidos con la política del clima".

Aunque Estados Unidos genera casi un cuarto de las emisiones mundiales de gases invernadero, se ha negado a ingresar al Protocolo de Kyoto.

La IETA sostiene que un futuro aumento en el precio de los créditos de carbono no será suficiente para que la Unión Europea (UE) cumpla sus objetivos de recortar en 80 por ciento la emisión de gases invernadero para 2050 ni para limitar el calentamiento global a unos dos grados.

Es que, más allá de los incentivos de mercado, la rentabilidad y los mecanismos de flexibilidad, el Protocolo de Kyoto establece que los países industriales deben abatir realmente su contaminación climática.

"Si queremos un mundo sin pobreza debemos preocuparnos del clima, y el mercado del carbono es un elemento fantástico para conseguir éxitos en este ámbito", aseveró Kossoy en una de sus intervenciones en la conferencia.

La secretaria ejecutiva de la Convención, Christiana Figueres, intervino en una mesa redonda para aclarar que "no podemos medir el progreso por las cifras del mercado, sino por el impacto que consigamos en la calidad de vida y la tasa de supervivencia de los que están en peores condiciones".

Teresa Palacios, representante del gobierno ecuatoriano en la Carbon Expo, viajó a Barcelona porque su país tiene entre manos proyectos hidroeléctricos, eólicos, geotérmicos y agroindustriales que quiere "presentar al mundo para que se puedan financiar", dijo a IPS.

Desde el puesto de Perú en la feria, Julia Justo, directora de la entidad sin fines de lucro Fondo Nacional del Ambiente, dijo a IPS que existe una alianza interesante con la empresa española de energía Endesa para implementar proyectos de reducción de emisiones de gases invernadero.

Es que la Carbon Expo fue sobre todo un ámbito para promover oportunidades de negocios. Sus organizadores, la IETA y el Banco Mundial, aseguran que es la mayor feria y conferencia dedicada al comercio de emisiones de carbono. Para esta edición se dieron cita 3.000 visitantes procedentes de más de 100 países y 280 expositores.

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