MALAWI: Cómo bajar la mortalidad materna sin ayuda estatal

La población del distrito rural de Ntcheu, en el centro de Malawi, se propuso disminuir la alta mortalidad materna en su territorio. Prácticamente la erradicaron obligando a las mujeres embarazadas a dar a luz bajo supervisión médica.

La campaña lanzada por el jefe Kwataine, quien tiene 89 aldeas bajo su autoridad en Ntcheu, se concentró primero en ciertas creencias tradicionales asociadas al embarazado, como que el primer hijo debe nacer en casa o que el marido es el que decide cuándo es necesario recurrir al médico.

También prohibió el trabajo de las comadronas en sus aldeas y obligó a las embarazadas a parir en el hospital.

Además, entre dos y cinco orientadoras capacitadas llevan un registro de cada embarazo que hay en las 89 aldeas y asesoran a las madres sobre la mejor atención. Mensajes escritos con spray en las paredes de las chozas recuerdan ciertas prácticas saludables importantes.

"También controlamos las visitas al hospital", señaló Pilirani Nkhoma, una de las orientadoras. "Cada vez que las mujeres van a una consulta de rutina, nos traen su carné para que estemos enteradas de las anotaciones del médico", explicó.
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RESULTADOS

Entre 2000 y 2005, antes de que Kwataine lanzara la campaña de educación, murieron 52 mujeres por causas relacionadas con el embarazo, el parto o el puerperio. En cambio, en los últimos tres años, ni una sola perdió la vida en las 89 aldeas bajo su autoridad.

Es una situación única en Malawi, donde mueren 510 mujeres cada 100.000 nacidos vivos, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas.

La cifra está por debajo de las 807 que perdieron la vida en 2006, pero no alcanza para que este país cumpla con el quinto de los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio (ODM) de reducir la mortalidad la materna en tres cuartos, entre 1990 y 2015.

Las otras metas apuntan a reducir a la mitad la proporción de personas que viven en la indigencia y padecen hambre, lograr la educación primaria universal, promover la igualdad de género y reducir la mortalidad infantil en dos tercios.

También luchar contra la expansión del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), el paludismo y otras enfermedades, asegurar la sustentabilidad ambiental y generar una sociedad global para el desarrollo entre el Norte y el Sur.

Para cumplir con el quinto ODM, Malawi debe disminuir la mortalidad materna a por lo menos 155 mujeres cada 100.000 nacidos vivos para 2015, lo que el gobierno sostiene que es imposible.

Para que la iniciativa de Kwataine sea exitosa debe mantenerse a largo plazo. Para ello necesita recursos humanos y económicos, además de superar varios obstáculos.

El hospital más cercano al territorio bajo su autoridad tradicional recibe el doble de embarazadas de las que puede atender su sector de atención materna.

"Desde todo punto de vista, la campaña de Kwataine es un enfoque brillante", dijo a IPS un funcionario de la salud que no quiso dar su nombre. "Pero tambaleamos porque no tenemos los recursos necesarios", añadió.

PARTICIPACIÓN ESTATAL

Especialistas temen que haya un retroceso por la falta de profesionales y de capacidad en los hospitales.

El Departamento (ministerio) de Salud no logra resolver el problema. En 2005 prometió contratar más parteras y mejorar los centros de salud, pero la cantidad de profesionales sigue siendo insuficiente y los hospitales siguen mal equipados.

La Red de Equidad en Salud de Malawi (MHEN, por sus siglas en inglés), con sede en Lilongwe, responsabiliza de la situación a la mala distribución de fondos.

En los últimos cuatro años, el Departamento de Salud destinó entre 50 y 60 por ciento de sus recursos anuales a financiar actividades en su sede, según un análisis del presupuesto nacional realizado por MHEN, una alianza independiente de organizaciones que promueven la equidad y la calidad en la atención médica.

"El dinero se gasta en prestaciones y vehículos que circulan por las calles de la capital cuando 80 por ciento de la población vive en zonas rurales, donde los problemas de salud son graves", se lamentó Martha Kwataine, directora ejecutiva de MHEN.

INICIATIVA PERSONALES

Conscientes de las cuestionables prioridades presupuestales del Departamento de Salud, el jefe Kwataine y su gente decidieron no esperar por el gobierno.

La población rural, pese a ser mayormente pobre, tiene capacidad para encontrar soluciones propias que disminuyan la mortalidad materna, opinó Kwataine.

En el marco de su iniciativa, el jefe logró que su que donara dinero para construir una clínica que brinde atención obstétrica básica de emergencia.

"Creemos que la clínica aliviará la presión sobre el hospital, lo que permitirá que las mujeres reciban mejores servicios y asegurará una atención más rápida aquí", explicó.

Kwataine tiene esperanzas de que el gobierno se entere de los logros registrados en su territorio y destine fondos para que otras comunidades copien la iniciativa.

"Si distintas comunidades se embarcan en proyectos como este en el resto del país, y si el gobierno las apoya, Malawi tendrá una mejor historia que contar en 2015", sostuvo.

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