COLOMBIA-VENEZUELA: La crisis económica lima asperezas

Con la depresión mundial a la vista, el agua y el aceite se unieron. El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, recibió a su par de Venezuela, Hugo Chávez, en la norteña Cartagena de Indias para analizar cuestiones económicas comunes, olvidando para esta instancia agravios mutuos del pasado cercano.

Es que cada país es el segundo socio comercial del otro.

Los mandatarios, opositores ideológicos pero ambos en trance de cambiar la Constitución para hacerse reelegir, anunciaron el sábado, tras cinco horas de reunión, un acuerdo de complementación económica. Para ello, previamente elaborarán el "mapa económico de cada país", dijo Chávez en rueda de prensa.

Una comisión económica, con sus distintas ramas técnicas, comenzó a trabajar el mismo día para revisar los mecanismos binacionales existentes.

Uribe y Chávez también acordaron crear "a corto plazo" un fondo binacional, al que cada país aportará 100 millones de dólares, con el fin de financiar microempresas y estimular la producción y el empleo.

Otros dos fondos conjuntos tendrán como objetivo mejorar la calidad de vida del área de la frontera común, de 2.119 kilómetros y cerca de siete millones de habitantes, y uno "de largo plazo, estratégico", en palabras de Chávez, destinado a facilitar el acceso al crédito.

Uribe dijo que su país aportará recursos mediante préstamos internacionales a través de Bancóldex, el Banco de Comercio Exterior de Colombia, entidad financiera estatal de segundo piso (que no desembolsa los recursos directamente a los empresarios).

Por su parte, Chávez los tomará de la reciente transferencia que solicitó, de 12.000 millones de dólares, de las reservas de divisas internacionales de Venezuela, permitida por ley para inversiones productivas.

El objetivo es incrementar el comercio bilateral a 10.000 millones de dólares en 2010.

Actualmente, este intercambio ronda los 7.500 millones de dólares. Las exportaciones colombianas a Venezuela llegaron en 2008 al récord de 6.000 millones de dólares.

Uribe propuso crear "un pequeño gravamen" a dicho comercio, con el fin de financiar obras de infraestructura que no especificó en la rueda de prensa.

Un peaje vial impuesto en Cúcuta, fronteriza capital del departamento colombiano de Norte de Santander y principal arteria del comercio binacional, generó fuertes protestas de los camioneros venezolanos. El tema ha sido objeto de negociación entre las dos cancillerías. Venezuela logró disminuir a un dólar su costo, y limitar el cobro a un solo sentido de la vía.

En todo caso, los detalles del acuerdo de complementación económica serán abordados por una comisión de las cancillerías, que tendrá la misión de hacer que fluya el comercio binacional.

Por ahora, aparentemente por iniciativa de la parte colombiana, los mandatarios acordaron agilizar los mecanismos de pago.

Los exportadores colombianos se quejan de que Venezuela demora los pagos hasta 180 días, cuando en el comercio internacional, sostienen, éstos se hacen al contado o a 30 días.

Los presidente no descartaron, en todo caso, que los compromisos sean abonados "en nuestras propias monedas", señaló Uribe.

Colombia vende a Venezuela gas, y Venezuela a Colombia gasolina, dijeron los mandatarios a manera de ejemplo. Como "vía de ensayo" se podría pagar esa canasta en bolívares fuertes (moneda venezolana) y en pesos colombianos.

Los pagos en las divisas locales se ampliarían a alimentos, uno de los principales renglones de exportación colombiana a su vecino país del este. El experimento podría limitarse inicialmente a algunos espacios geográficos.

Uribe no descartó, incluso, que las cosas evolucionen hacia una moneda común, una propuesta que Chávez ha presentado en el marco de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de nuestra América (ALBA), su contrapropuesta al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), la iniciativa estadounidense que ese país esperaba ver funcionando en 2005 pero que se frustró.

En cuanto al sector automotor, que preocupa mucho al país anfitrión de la cumbre pues Venezuela impuso cuotas de importación que causaron en 2008 3.000 despidos en Colombia, Chávez hizo propuestas que implican un serio vuelco para los autopartistas y ensambladores colombianos.

En primer término, indicó que Colombia debe exportar a su vecino preferencialmente vehículos de trabajo (como camiones) y autobuses, con la condición de que funcionen a gas, debido a un plan venezolano de expansión del uso de ese combustible.

Chávez expresó también que el sector colombiano debería fabricar las partes de automóviles, no sólo traerlas del exterior, y considerar para ello el uso de materias primas venezolanas, lo que podría redundar en la creación de empresas binacionales.

En Ureña, poblado venezolano frente a Cúcuta, existen negocios de autopartes usadas que por la vía del mercado negro afectan a las firmas colombianas del sector y les restaron en 2008 ventas por 120 millones de dólares, según Tulio Zuluaga, presidente de la Asociación del Sector Automotor y sus Partes.

En otro aspecto, los presidentes anunciaron también la designación de nuevos embajadores, cuyo perfil es un claro mensaje sobre la voluntad de permitir que los negocios sean más importantes que las diferencias políticas.

Se trata de la colombiana María Luisa Chiappe, por varios años presidenta de la Cámara Colombo Venezolana, y de Gustavo Márquez, ex ministro venezolano de Comercio Exterior e Integración.

El cargo en Bogotá quedó vacante en noviembre de 2007, cuando Uribe canceló abruptamente la facilitación oficial de Chávez en una negociación con las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La crisis que se desató entre ambos países se agravó en marzo, tras el ataque del ejército colombiano a un campamento guerrillero en Ecuador. Sin embargo, en julio comenzó el acercamiento con un encuentro de Uribe y Chávez en Venezuela, también de corte económico.

El mecanismo de las cumbres será en adelante más dinámico, según los presidentes. La próxima será en abril en Venezuela.

"Primero, la confianza. El tema político", son las bases para mejorar los vínculos entre los dos países, dijo Chávez, quien a su arribo a Cartagena expresó que no apoya "ningún movimiento subversivo o terrorista en Colombia". En caso de ser así "no estaría aquí", apuntó.

Mientras el gobernante venezolano promueve abiertamente su reelección indefinida, Uribe no se pronuncia respecto a un posible tercer mandato consecutivo, pero en diciembre decretó sesiones extras del parlamento para permitir que éste, de mayoría oficialista, apruebe una nueva candidatura suya.

El viernes se conoció una encuesta de opinión de la colombiana Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo, que registra la caída en 20 puntos de la confianza empresarial en el gobierno, mientras las expectativas de los consumidores cayeron en picada de 20 por ciento en julio a 0,8 por ciento en diciembre.

La Fundación atribuye esos resultados a la incertidumbre por la segunda reelección de Uribe, que "empieza a tener efectos negativos en el frente de inversión, según Roberto Steiner, director de la entidad.

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