AMBIENTE-CHILE: Se enciende conflicto por represas

El abogado de la organización ambientalista estadounidense Natural Resource Defense Council (NRDC) Robert Kennedy se encuentra en Chile en plan de apoyo a quienes se oponen a la construcción de cinco represas en la Patagonia. Este lunes se reunió con la presidenta Michelle Bachelet.

En la entrevista de aproximadamente media hora, el ambientalista, uno de los hijos del asesinado senador Robert Francis Kennedy (1925-1968), ofreció a Bachelet la asistencia técnica de NRDC para desarrollar las energías renovables no convencionales (ERNC) en el país, entre ellas la eólica, solar, mini hidráulica, geotérmica y mareomotriz, así como el contacto con inversionistas extranjeros.

NRDC es una de las 45 organizaciones locales, nacionales e internacionales que componen el Consejo de Defensa de la Patagonia Chilena, nacido el año pasado para hacer frente al proyecto de la empresa HidroAysén de construir cinco mega centrales hidroeléctricas en los caudalosos ríos Baker y Pascua de la austral región de Aysén.

Los propietarios de HidroAysén son la firma chilena Colbún, que posee 49 por ciento de las acciones, y la trasnacional Endesa, que invertirían unos 3.000 millones de dólares en el complejo para generar 2.750 megavatios (MW) de electricidad.

Kennedy arribó hace una semana al país para visitar por séptima vez el río Futaleufú, ubicado en la sureña región de Los Lagos, lugar del cual se declara enamorado. Antes de la reunión con la mandataria, el abogado ofreció una concurrida rueda de prensa en conjunto con representantes locales del Consejo.

"Si la Patagonia se ubicara en Estados Unidos o en cualquier otro país del mundo, sería un parque protegido (por el Estado)", indicó, tras sostener que espera que el proyecto de Hidroaysén no se construya por "decisión política".

"Si realmente hubiera conciencia en Chile, a nadie se le ocurriría construir represas en un lugar como ese", enfatizó el activista, quien también se reunió con el ministro de Energía de Chile, Marcelo Tokman.

¿Por qué destruir un tesoro nacional (con cinco represas que se demorarán décadas años en erigirse) cuando puedes conseguir energía barata, eficiente y mucho más rápido con las ERNC?, se preguntó Kennedy, para quien "es probable que Chile tenga el mayor potencial del mundo para desarrollar las ERNC" por su gran diversidad geográfica.

"Yo he estado en muchos países y en ninguno hay un lugar tan lindo como la Patagonia chilena", declaró el sobrino de John F. Kennedy, asesinado en 1963 antes de cumplir su tercer año en la presidencia de Estados Unidos. La campaña desarrollada por el Consejo contra las cinco represas, que inundarían casi 6.000 hectáreas de terrenos vírgenes, tiene diversas líneas de acción.

Una de las más agresivas es el desprestigio de aquellos productos chilenos de exportación, como madera, cobre y vino, que tengan relación con Endesa y Colbún o que puedan beneficiarse de la energía generada por las represas.

El último anuncio del Consejo en este sentido es la solicitud que se le hará a las 50 empresas más grandes de materiales de construcción de Estados Unidos para que cuestionen los productos de madera del grupo local Matte, controlador de Colbún.

Además, la organización estadounidense Jane Goodall está coordinando el envío de cartas a consumidores y alumnos de colegios de ese país a través de Internet, para deteriorar la imagen de las empresas detrás de Hidroaysén. A la campaña también se han sumado artistas como el cantante country Dana Lyons.

El martes de la semana pasada, el gerente general de Hidroaysén, Hernán Salazar, se reunió con corresponsales de la prensa extranjera en Santiago para explicar las bondades que a su juicio tiene el proyecto.

Según el ejecutivo, las ERNC sólo pueden cubrir 10 o 15 por ciento de la generación eléctrica del país y para conseguir la misma cantidad de megavatios que Hidroaysén, se requieren entre 90.000 y 100.000 hectáreas con generadores eólicos y 275 minicentrales hidroeléctricas con sus respectivas líneas de alta tensión.

Además, Salazar resaltó que Chile ocupa menos de 25 por ciento de su potencial hidroeléctrico — 4.832 de 20.323 megavatios— y que Aysén, ubicada a más de 2.000 kilómetros al sur de Santiago, es la región más dotada en este sentido, con más de 8.000 megavatios posibles de generar a partir del agua.

Según cálculos de la empresa, las cinco centrales en plena operación representarían cerca de 20 por ciento del consumo energético del país.

Por otra parte, Salazar aseguró que el proyecto Hidroaysén equivale a la construcción de siete centrales termoeléctricas vapor/carbón, que a diferencia de las represas sí emiten dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, por lo tanto con ellas se podría sustituir la emisión de 16 millones de toneladas de CO2 al año.

El ejecutivo informó, además, que entre 85 y 90 por ciento del estudio de impacto ambiental (EIA) respectivo está terminado y que será presentado durante el segundo semestre de este año.

En estos momentos, Hidroaysén se encuentra negociando con la empresa canadiense Transelec para que ésta se haga cargo de la línea transmisora de 2.000 kilómetros que llevará la electricidad desde Aysén hasta Santiago, atravesando ocho regiones del país, uno de los aspectos más criticados por los ambientalistas.

Por motivos técnicos, dijo, la línea, que sería de corriente continua, no puede ingresar en otro punto al Sistema Interconectado Central (SIC), que abastece a más de 93 por ciento de la población chilena, desde la nortina región de Atacama hasta la sureña de Los Lagos.

Transelec, indicó Salazar, está preparando un anteproyecto con un bosquejo de los lugares donde tendrían que instalarse las torres de alta tensión. De visarlo Hidroaysén, Transelec deberá presentar por su cuenta a las autoridades un estudio de impacto ambiental.

Ante la arremetida mediática del Consejo de Defensa de la Patagonia Chilena, María Irene Soto, asesora comunicacional de Hidroaysén, dijo a IPS que la empresa pretende contrarrestar la oposición sólo con "información".

La discusión sobre las centrales de Aysén tienen como telón de fondo la escasez energética que vive el país, cuyas autoridades no descartan que haya racionamiento eléctrico en los próximos meses. Chile importa 72 por ciento de la energía que consume.

Algunos de los factores que explican este escenario son las restricciones que desde 2004 sufren los envíos de gas natural desde Argentina, los altos precios internacionales del petróleo y el déficit de lluvias que soporta este territorio desde el año pasado por al fenómeno climático de La Niña.

Aunque varios ministros de la presidenta Bachelet se han declarado partidarios de la construcción de las centrales, si cumplen con la normativa ambiental, la titular de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, introdujo una señal de duda.

Esto porque el sábado pasado informó que el proyecto piloto de la Estrategia Nacional de Gestión de Cuencas Hidrográficas se llevará a cabo en los ríos Copiapó, de la región de Atacama, el Rapel, en la región de O'Higgins, y el mentado Baker, en Aysén.

Por lo pronto, los ambientalistas están esperando los resultados de un estudio sobre la matriz energética que preparan técnicos de instituciones de gobierno, como el Ministerio de Energía y el Programa País Eficiencia Energética, junto a académicos de las universidades de Chile y Federico Santa María.

Pero están estudiando todas las alternativas legales existentes para evitar la materialización del proyecto, indicaron.

Kennedy pretende reunirse además con parlamentarios y con el precandidato presidencial del opositor y derechista partido Renovación Nacional, Sebastián Piñera.

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